Comercio local: entre las grandes cadenas y la tienda de la esquina
Por: Bertha Castañeda
En cada esquina, mercado o tianguis se libra una batalla silenciosa: la de los negocios de toda la vida frente a las grandes cadenas que todo lo uniforman. Los últimos datos de precios muestran que la economía no se siente igual en todos lados. Lo que pasa con los números termina marcando el ritmo de lo que compramos y de cómo sobrevive lo nuestro.
Lo que dicen los números, lo que sentimos en el bolsillo
El 23 de julio el INEGI dio a conocer los precios de la primera quincena: la inflación anual bajó a 3.10%, una de las variaciones más bajas de los últimos años. La canasta básica crece al 2.68% anual —menos que el año pasado—, pero no todos lo sentimos igual.
Hay productos que alivian el gasto: el jitomate bajó casi 13%, el gas LP un medio punto y artículos de cuidado personal también cayeron. Pero otros subieron de golpe: la naranja más de 6%, los viajes en avión y servicios turísticos rebasaron el 12%.
En Morelos el golpe es mayor: fue el estado con el alza más alta del país, 0.92% en solo quince días, con Cuernavaca a la cabeza. Mientras en otras regiones los precios se estabilizan, aquí el bolsillo sigue sintiendo la diferencia.
La tienda de siempre, frente a la tienda de todos lados
En cada mercado, tianguis o la esquina de tu colonia se nota más esta diferencia. Las grandes cadenas ponen precios iguales en todo el país, productos iguales, horarios iguales. Pero el negocio de barrio ajusta cuando puede, conoce tu nombre y lo que necesitas. Resiste aunque los costos suban, aunque a veces gane muy poco.
Espejito, espejito ¿cuál es tu veredicto?
Que la inflación baje a nivel nacional es buena noticia, pero la realidad se vive distinto en cada estado y en cada mostrador. Morelos muestra que las cifras generales no alcanzan para todos. Cuidar al comercio local no es solo comprar algo: es mantener vivo el lugar donde nos conocemos, donde se cuida a la gente y donde la economía se queda en casa.

