Jesús Sedano
Y en el último trago nos vamos, en Resumen comparto con ustedes queridos lectores. Hablar del tequila, es recordar esas tardes-noches de luna llena en Tepoztlán, por los años 90`s, con mi querida y adorada madrina-abuela Chavela Vargas.
Bohemia y, una vida llena de libertad. En cada caballito el tequila nos permite degustar historia, memoria, identidad y territorio mexicano. Tenía tan solo once años, la narrativa de agave azul empezó en mi vida.
Un buen tequila y a disfrutar, recuerdo su voz áspera. Ha propósito, cada 24 de julio se celebra el Día Internacional del Tequila. Esta conmemoración nace porque el 24 de julio del 2006 la UNESCO declaró Patrimonio Mundial al paisaje agavero.
El tequila trascendió para convertirse en uno de nuestros símbolos culturales. Escuchar la letra de una canción ranchera, estar en una celebración con familia, amigos; e incluso de la vida cotidiana entre nuestros pueblos.
Es hablar de un patrimonio vivo, los mexicanos nos sentimos involucrados de una u otra manera. Beber este liquido en un caballito, merece compartir un relato, con esencia, mexicanidad, amor y desamor, felicidad y tristeza.
Nuestras historias de vida, se degustan con respeto y nos hace recordar cada botella bebida nos envuelve paisajes que transmitimos con orgullo.
Para rendir homenaje a esta celebración, es mencionar: un legado que ha cruzado fronteras y generaciones; también, el valor de quien cultiva.
La Vargas me enseño a conectar con el pasado, sentir el presente y saborearlo. Ella decía, tómate esta botella conmigo y en el último trago nos vamos.
Tequila joven, reposado, añejo, dice el dicho: “¡arriba, abajo, al centro y adentro!”.
Entre sus mitos, ayuda a la digestión, siempre y cuando sea sin exceso. En la gastronomía, repostería y postres.
¡Sírvanme un tequila, del bueno! Lo puedes tomar solo, a pequeños sorbos (se describe a besos). Acompañado con sal y limón, un trozo de naranja con un toque de polvo de chile. Incluso algunos mezclan con otros ingredientes para hacer cócteles.
Te recomiendo, disfrutes el tequila de acuerdo a tus preferencias personales y del instante, siempre y cuando lo hagas de manera responsable.

