Por Equipo #EnResumen
El nombramiento de Carlos Franco Ruiz como director general del Instituto de la Educación Básica del Estado de Morelos no llegó al fin de semana. Designado el martes 6 de octubre por la gobernadora Margarita González Saravia, presentó su renuncia la noche del viernes. La Secretaría de Educación lo confirmó en la madrugada del sábado. El organismo queda a la espera de un cuarto titular en poco más de dos años.
Antes de Franco estuvieron Leandro Vique Salazar, quien asumió el 2 de octubre de 2024, y Raúl Aguirre Espitia, que llegó el 29 de septiembre de 2025. Ninguno completó un periodo largo. El que se nombre ahora será el cuarto en ese lapso.
La protesta arrancó el miércoles. Administrativos de la Sección 19 del SNTE tomaron las instalaciones, cortaron el suministro eléctrico y exigieron anular el nombramiento. Irving Pineda, secretario general de la delegación D-III-I del SNTE Sección 19, llamó a paro de brazos caídos.
Docentes se sumaron por otro motivo: fallas en los puntajes y en el reconocimiento de cursos de la promoción horizontal de la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (USICAMM). El paro detuvo trámites y puso en riesgo la nómina de más de 14 mil trabajadores.
El jueves el gobierno removió a tres mandos: Olivia Corrales Arriaga, de la USICAMM; Claudia Velasco Valladares, de Administración, y Abraham Carreto, de Servicios. Adrián Cázares, director de Gobierno, sostuvo que Franco no tenía impedimento legal y mostró constancia de no antecedentes penales más documentos de la ESAF.
El viernes, Édgar Maldonado Ceballos, secretario de Gobierno, dijo a Línea Caliente que la permanencia de Franco no estaba sobre la mesa de negociación. Horas después Franco publicó en Facebook que dejaba el cargo por responsabilidad. La Secretaría de Educación informó que el diálogo, con acompañamiento de la Secretaría de Gobierno, permitió acuerdos para reabrir. Reconoció a la dirigencia de la Sección 19. El lunes se retoman los trámites.
Los señalamientos contra Franco Ruiz datan de su alcaldía en Tlaquiltenango. La Auditoría Superior de la Federación (ASF) mantiene pendientes de aclarar 52 millones 83 mil 861 pesos de recursos federales de la Cuenta Pública 2024. La Entidad Superior de Fiscalización (ESAF) ha reportado que las cuentas 2023 y 2024 no tienen observaciones pendientes ante la auditoría estatal.
No existe sentencia ni inhabilitación documentada. El alcalde Enrique Alonso Plasencia lo ha cuestionado en público. Carlos Franco anunció que estudiaba denunciarlo y que se iría si se acreditaba alguna irregularidad.
El martes hubo nombramiento. El viernes el secretario de Gobierno afirmó que no se negociaba. El sábado el director ya no estaba. La Sección 19 levantó el paro. El siguiente nombre sigue sin anunciarse.

