?«Hacer punto se trata de la belleza de la simetría y del ritmo. Es el único lugar en mi vida donde puedo controlar el resultado con absoluta precisión». — Julia Roberts.
Por Dr. Juan Federico Zuñiga Ramírez
?Viajaba camino a Xoxocotla en el pullman cuando vi a una mujer en el asiento de enfrente que repetía en silencio un mantra casi hipnótico: un derecho y un revés, el gesto automatizado de sus manos me recordó tanto a mi madre que estiré el cuello como una jirafa para alcanzar a ver por encima del respaldo. Entre sus manos cobraba forma una bufanda. Mi corazón empezó a palpitar con una intensa ambivalencia: mi madre tejía, pero llevaba ya varios años fallecida.
?El duelo, la pérdida no elimina el vínculo, sino que lo transforma a través del mecanismo del retorno de lo reprimido, un estímulo sensorial cotidiano, el chasquido de las agujas, el movimiento repetitivo, interrumpe la vigilia e invoca el fantasma de lo amado. El tejido actúa como fusión prenatal o intrauterino, un espacio de seguridad cobijada.
?¿Por qué regresaba de pronto ese mensaje tan primario? La magia extraña del ruidoso camión me transportó, en un solo instante, a rememorar el mito de Aracne, aquella joven de Lidia poseedora de un talento magistral para el telar, multicolores como mi vida.
?Las manos de aquella mujer en el camión avanzaban con una cadencia hipnótica, en el mito, las obras de Aracne eran tan hermosas que la gente decía que la propia Atenea, diosa de la sabiduría y de las artesanías, la había instruido. Sin embargo, Aracne, movida por la soberbia, negó cualquier influencia divina y desafió abiertamente a la diosa a un concurso para demostrar quién era superior, hermoso narcisismo existencial.
la relación con la figura materna suele tejerse entre la idealización y el desafío, Aracne encarna la necesidad narcisista, superar a la figura de autoridad maternal y divina para afirmar la propia identidad. En el imaginario infantil, la madre es la omnipotencia misma; solo ella puede cobijarnos. Cuando esa madre desaparece o se quiebra la idealización, surge la herida narcisista. ¿Es acaso un Edipo no resuelto, o la necesidad inconsciente de reparar, a través del arte, las historias que dejamos inconclusas con nuestros progenitores?
?Atenea aceptó el reto, en su tapiz multicolor, tan estructurado como las expectativas parentales y las leyes del superyó, la diosa representó a los dioses del Olimpo en todo su esplendor y majestuosidad. Aracne, por su parte, tejió una obra impecable pero subversiva, retratando a esas mismas deidades cometiendo engaños, abusos y debilidades terrenales.
?Tejer la sombra de los dioses es un acto de revelación, Aracne rehúsa la versión oficial e idealizada del Olimpo y plasma la verdad traumática: la falibilidad del padre y de la madre, tejer es tanto un acto de reparación como de proyección inconsciente. Cada puntada representa el intento del ego por hilar los fragmentos del trauma, entrelazando el dolor con la belleza.
?Furiosa por la afrenta y al notar que la técnica de la joven era insuperable, Atenea destruyó el telar de Aracne y la golpeó. Llena de culpa y desesperación, Aracne intentó ahorcarse. Sin embargo, Atenea la transformó en araña, condenándola a ella y a su descendencia a tejer por la eternidad.
?La transformación en araña simboliza la compulsión a la repetición, al igual que el doliente que vuelve una y otra vez a la memoria de la madre ausente, la araña está atrapada en la necesidad biológica y psíquica de seguir tejiendo su propio mundo. El trauma no resuelto nos condena a repetir el ritmo un derecho y un revés buscando en el control de las agujas reparar aquello que el destino destruyó.
?Bibliografía
- ?Bowlby, J. (1993). El apego y la pérdida: 3. La pérdida: tristeza y depresión. Ediciones Paidós.
- ?Freud, S. (1917). Duelo y melancolía. En Obras completas (Vol. 14). Amorrortu Editores.
- ?Grimal, P. (2008). Diccionario de mitología griega y romana. Paidós Ibérica.
- ?Jung, C. G. (2002). Los arquetipos y el inconsciente colectivo. Editorial Trotta.
- ?Ovidio. (2012). Las metamorfosis (Libro VI). Alianza Editorial.
- ?Winnicott, D. W. (1971). Realidad y juego. Editorial Gedisa.

