Rivales de ayer, aliados de hoy. En política solo hay intereses.
Por Daniel Alcaraz
Rumbo a las elecciones intermedias del 2027, ya se hacen acuerdos y se configuran alianzas. Políticos de ambición, no de carrera, buscan cobijo en aquellas siglas que calculan los pueden llevar a ocupar un cargo en la “representación” popular.
Desde hace unos años, la pasión por los colores de un partido pasó a ser historia. Hoy, cuadros y partidos que se combatieron con todo por la disputa de espacios pueden aparecer en la misma mesa, como si nada de aquello hubiera ocurrido.
Decimos lo anterior porque entre aquellos que han anunciado alianza en Morelos con Morena está el PRD, que de instituto de alcance nacional pasó a ser local en la entidad. Recuerda usted cómo esos “amarillos” se aliaron al PAN con Felipe Calderón y validaron el fraude contra Andrés López Obrador en aquella contienda presidencial.
En Morelos, Graco Ramírez, siendo gobernador, presentaba a Enrique Peña Nieto como el mandatario nunca tenido antes en este país. Cuántas veces fue necesario y conveniente para ellos, del brazo de sus ex líderes nacionales, Jesús Ortega y Jesús Zambrano, combatieron a los morenistas con todo, pero hoy aquí van juntos como si nada. No hay lealtad, hay intereses.
Y bueno, los aliados históricos, Verde y Partido del Trabajo, amenazan con ir solos a la elección. Según ellos, les puede ir mejor, aunque en sus filas hay personajes con dudosa honorabilidad y denuncias por presuntos actos de corrupción. La eterna diputada local y líder del PT, Tania Valentina, requiere de una investigación a fondo. Lleva una serie de señalamientos en temas bastante delicados. Qué decir de quién fuera titular de desarrollo agropecuario con Cuauhtémoc Blanco, Omar Taboada Nasser, ahora dizque del Partido Verde, igual que Jorge Argüelles, también gente del jorobado.
Y los únicos que estamos quedando cada vez más jorobados con todo esto somos los morelenses. Los aprendices de políticos y vividores del presupuesto cambian de camiseta como cambiar de calcetines.
Cómo se ha empobrecido el nivel político. No hay interés por buscar mejores condiciones de vida para los ciudadanos. Simplemente les gusta vivir del dinero del pueblo, que obtienen en grandes sumas, sin el mínimo esfuerzo.

