Por: Dr. Juan Federico Zuñiga Ramírez
“El tiempo es la sustancia de que estoy hecho.” — Jorge Luis Borges
Estaba caminando en la calle de Zapote, en Cuernavaca, sí, esa en la que las casas están pintadas de colores claros y tienen balcones que dan a la calle. Cuando llegué a la oficina de trámites y escuché que había que esperar el tiempo que marca la ley para un trámite que sonaba de lo más simple, entonces entendí que el tiempo es más que una experiencia momentánea: es la construcción mítica de la existencia y en referencia a ello, claramente existen mitos que no pueden leerse solamente, sino que se escuchan desde la voz interior, esa voz del alma. Hablemos del dios del tiempo, Kronos, todo empieza con una imagen: el Cielo, Urano, cubriendo a la Tierra, Gea, sin permitir que sus hijos vean la luz, siempre en tinieblas, en la obscuridad y la ignorancia.
En las sombras nacen los Titanes, los Cíclopes y los Hecatónquiros, criaturas enormes condenadas a permanecer ocultas en las entrañas de Gea, sin corazón solo viven en las sombras. Gea está harta del dolor y por ello, fragua una hoz de filo aterrador y convoca a sus hijos. Pero estos no se pueden atrever a desafiar al padre, pues sería desafiar el orden mismo del universo. Solo Kronos, el más joven y de mente astuta, acepta; Gea lo oculta, le entrega el arma y le enseña a esperar. Kronos aprende que hay momentos para todo y el destino no se rompe con fuerza, sino con precisión.
Cuando Urano desciende una vez más sobre Gea, confiado en su dominio, el hijo sale: “¿Quién se atreve a levantar la mano contra el Cielo?”, Urano, al sentir la presencia de su hijo Kronos, refiere: “¿Quién osa desafiarme?”. Kronos, con la voz contenida y la hoz firme: “No levanto la mano contra el Cielo, padre; la levanto por los que has condenado a vivir en la oscuridad”. Urano intenta cubrirlo todo con su sombra, pero Kronos ya no retrocede y, alzando el filo, ejecuta el golpe que separa al Cielo de la Tierra. No es una simple rebelión, es el mágico corte simbólico, la ruptura entre una autoridad y la vida que exige respirar. Así nace la vida, cuando la mente hundida en la sombra renace y surge una nueva idea, algo mágico capaz de romper el orden de lo establecido, de lo instituido.
Kronos toma el poder y se une a Rea, entonces llega el tiempo de abundancia y aparente armonía; sin embargo, todo poder sostenido por el miedo empieza a mirar hacia abajo, hacia los hijos, hacia los empleados, como si cada nacimiento fuera una amenaza, entonces quiere acabar con todo lo que sea una amenaza. El oráculo lanza una profecía: anuncia que Kronos será destronado por uno de sus descendientes, del mismo modo en que él destronó a Urano; es cuando te da miedo que hagan lo que tú hiciste. Entonces decide jugar a controlar el destino: devora a cada hijo recién nacido. Sus hijos Hestia, Deméter, Hera, Hades y Poseidón desaparecen en su vientre al ser devorados, Kronos cree ilusoriamente vencer la profecía, pero en realidad solo la encierra dentro de sí, como cuando controlas un pensamiento y crees que dominaste la Tierra.
Rea, madre estratega, como todas las madres, rompe el ciclo, y cuando nace Zeus, lo cambia por una piedra envuelta en pañales. Kronos traga sin mirar porque su miedo ya no distingue entre vida y objeto, entre hijo y amenaza; es cuando ya no logras distinguir nada y aceptas todo. Zeus, al ser cambiado como las ideas, crece lejos de él, regresa, y cuando esto sucede, cuando te das cuenta de que tienes ideas diferentes, obligas a cambiar; entonces Kronos es obligado a vomitar a los hermanos de Zeus y empieza la guerra contra los Titanes.
Kronos es metáfora de miedo a perder el control, es terminar con las posibilidades, vínculos, proyectos y versiones futuras de sí mismo, representa el patrón transgeneracional que se repite, quien no elabora su herida puede convertirla en sistema.
Cuando entendemos que esperar no es convertirse en piedra, es reencuadrar la relación con el tiempo, porque el destino no es más fuerte que la voluntad, Zeus es la posibilidad viviente de separar y generar nuevas ideas.
Kronos está en nosotros, en esta época obsesionada con controlar la edad, la productividad, la imagen y el futuro. El Titán nos recuerda que todo intento de congelar la vida termina empobreciéndola, así que dialogar con el tiempo es la única posibilidad de comprenderlo. ¿Tú has logrado dialogar con él o eres devorado?, ¿Alguna vez has temido ser reemplazado?
Bibliografía
Hesíodo. Teogonía. Traducción española de Luis Segalá y Estalella. Academia Latín.
Miate, Liana. “Cronos”. Enciclopedia de la Historia del Mundo, traducción de Agustina Cardozo, 2022.
Arancibia Durán, Catalina. “Cronos: el titán que devoró a sus hijos y su impacto en la mitología griega”. Cultura Genial.

