Por Bertha Castañeda
Para quienes hemos sorteado el tráfico de la Ciudad de México o admiramos su capacidad de reinventarse, la recién estrenada Calzada Flotante sobre Tlalpan, es una postal que merece su reconocimiento.
Pasear por el JardÃn Flotante «Tlallipan» es una experiencia visual innegable. Imaginemos una estructura de 1.8 kilómetros elevada sobre el bullicio, donde antes solo pasaban coches y el rugido del Metro, ahora hay colibrÃes y gran variedad de flores multicolor.
La Jefa de Gobierno, Clara Brugada, lo ha vendido como un «segundo piso para el peatón», una suerte de «UtopÃa flotante» que rompe con la lógica de que las vialidades elevadas son solo para automóviles . Y vaya que el lugar tiene méritos: fuentes luminosas, 176 árboles, un centro de cuidados feminista y hasta una visión ecológica para proteger las vÃas del Metro de las lluvias .
Cuenta con una sala de cine al aire libre y es pet friendly.
Sin embargo, desde la trinchera morelense, donde también se sufren las consecuencias de la saturación y el gasto público, no podemos dejar de aplicar la lupa del oficio. Porque si algo tiene esta obra, más allá de su maquillaje ecológico, es una contradicción de manual: la fecha prometida pasó, y los pendientes siguen ahÃ.
El reloj mundialista y el «casi»
Resulta curioso leer las hemerotecas. A finales de mayo, cuando el Mundial 2026 ya olÃa a pasto recién cortado, el secretario de Obras de CDMX, Raúl Basulto, aseguraba que esta calzada estarÃa concluida el 31 de mayo . «Por supuesto que sû, afirmó Brugada, garantizando que todo estarÃa listo para recibir a la afición global .
Pero la realidad es tozuda. La inauguración formal (con corte de listón y todo) se realizó el domingo 7 de junio, apenas a tres dÃas del silbatazo inicial. Sin embargo, más que una inauguración, pareció un «estreno con maquillaje».
Para ser precisos, aunque la jefa de Gobierno caminó por el parque, las estaciones de la LÃnea 2 del Metro —parte medular del proyecto— seguÃan con cierres y rehabilitaciones. San Antonio Abad reabrió el mismo 7 de junio, pero el sistema admitió que otras cuatro estaciones siguen sin servicio completo .
Es decir, se estrenó el jardÃn para la foto, pero la movilidad prometida aún cojea. Al llegar a Chabacano es necesario caminar de regreso a la estación San Antonio, pues una manta verde que cubre maquinaria, marca provisionalmente el final del trayecto.
Y eso, tratándose de una obra de aproximadamente 2 mil millones de pesos, es un lujo que ni la capital ni el resto del paÃs podemos permitirnos ignorar .
La factura (y las disculpas) de la «Gran Inversión»
Hablemos de dinero. Porque la belleza tiene costo, y en este caso, el precio ha sido motivo de controversia. Mientras el gobierno local presume que no hay «sobrecostos», la oposición ha denunciado un uso discrecional del erario que ni siquiera el Mundial justifica .
Brugada defiende la obra como un acelerador de proyectos permanentes. Sin embargo, el dato duro es que la ciudadanÃa (y los visitantes) se encontrarán con una calzada que, aunque estéticamente disruptiva, llegó tarde y con heridas abiertas. Morelos toma nota: una obra faraónica no sirve de nada si las vÃas de acceso (el Metro) siguen cerradas o si los vecinos sufrieron meses de caos vial sin una compensación clara.
«Ofrezco disculpas a todas las personas que por esta obra sufrieron, a los que transitan por Tlalpan… eso pasa cuando hay obras» .
— Clara Brugada, Jefa de Gobierno, el dÃa de la inauguración.
Esa declaración es reveladora. La mandataria reconoce el sufrimiento ciudadano, pero lo normaliza como parte del «progreso». ¿Es válido para la metropoli? ¿Vale la pena romper la ciudad por meses y llegar tarde a la cita mundialista por una estructura que, aunque hermosa, aún no resuelve del todo su propósito?
Numeralia de una obra en el aire
· Longitud: 1.8 kilómetros elevados sobre Calzada de Tlalpan .
· Costo estimado: Alrededor de 2 mil millones de pesos .
· Fecha prometida: 31 de mayo de 2026 .
· Fecha de inauguración: 7 de junio de 2026 (a 3 dÃas del Mundial) .
· Estado actual: Abierto, pero con estaciones del Metro aledañas (LÃnea 2) aún en rehabilitación y operación parcial. Sin salida a la estación Chabacano.
· Impacto ecológico declarado: 176 árboles, 2 mil arbustos y 620 m² de áreas verdes .
Espejito, espejito, ¿cuál es tu veredicto?:
Reconozco el mérito estético. «Tlallipan» es una postal que invita a caminar y oxigena el asfalto. Pero como buena habitante de la Megalópolis, sé que el respeto al dinero público y a las fechas no es un lujo, es una obligación. Si se promete para el 31 de mayo, no deberÃa llegar en «modo express» el 7 de junio con el Metro a medio terminar.
Ojalá que, en lugar de compararlo con los jardines de Babilonia , la administración capitalina se hubiera comparado con el cronómetro. Por ahora, es una obra digna de Instagram, pero con el ojo crÃtico del contribuyente.

