CUAUHTÉMOC BLANCO: CINICO Y DESESPERADO
Por Domitila Evangelista
Si algo caracterizó la gestión tanto como presidente municipal y como gobernador del estado de Cuauhtémoc Blanco Bravo, fue su inoperancia, su irresponsabilidad, sus escándalos y sus bravuconadas.
Sin embargo nada se compara ante el magro espectáculo que el ex futbolista profesional vino a dar el pasado dÃa viernes 7 de febrero en el restaurante Casa Hidalgo, propiedad de su ex empleado Juan Diego Pons.
En apariencia, convocó a una rueda de prensa para dar a conocer su postura en torno a la acusación que pesa en su contra por intento de violación hecha por su media hermana Fabiola «N», pero su presencia y mensaje fue dirigido a alguien más.
Tal vez sabiendo la importancia y eco nacional de lo que dirÃa, el ahora diputado federal se ve que practicó y fue muy cuidadoso en la lectura de un documento con algunos argumentos jurÃdicos en su defensa.
Sin embargo lo anterior duró muy poco, pues al iniciar los cuestionamientos de integrantes de los medios de comunicación, todo se descompuso y afloró el Cuauhtémoc Blanco de siempre: bravucón, traicionero y mentiroso.
Al final, la defensa que vino a hacer de sà mismo resultó contradictoria, llena de lugares y poses comunes que aparentan a un personaje echado para adelante, pero que en realidad ocultan a un corriente delincuente que se envuelve y lucra con su condicion de Ãdolo deportivo.
Cuauhtémoc Blanco vino a negar algo que, según él, «nunca pasó», de alguien que ahora aclara «no es su hermana ni media hermana pero que ‘le dio chance’ de vivir en la residencia oficial Casa Morelos» y que, como suele pasarle, él tan inocente y siempre vÃctima, todos solo buscan sacarle dinero o provecho a su fama y fortuna.
Nada más patético. Cuauhtémoc Blanco es un criminal, pues sus omisiones y erradas decisiones como representante popular costaron muchas vidas, frustraron infinidad de proyectos, echó abajo la esperanza de muchos anhelos de morelenses y usó para beneficio particular una investidura que nunca entendió, y ejerció (es un decir) una responsabilidad solo para hacer negocios y llevar beneficios a sà mismo, a su familia y cómplices.
Las frases que ha repetido hasta el cansancio de que está tranquilo, de que el que nada debe nada teme, que siempre da la cara, que el siempre ha pedido que lo investiguen, entre otras expresiones «de cajón», hoy resultan hasta ofensivas.
La reciente denuncia en su contra por intento de violación, no es la primera que enfrenta en este sentido: Cuauhtémoc Blanco ha enfrentado ya varios procesos en donde ex parejas lo han acusado de violencia hacia ellas. Y la respuesta siempre es la misma: lo que todas buscan, es sacarle dinero.
Sin embargo, hay que decir que el triste espectáculo que Cuauhtémoc Blanco vino a dar el pasado viernes, no buscaba aclarar cosas en torno al proceso de intento de violación. No, el trasfondo va más allá y es enteramente polÃtico: la destinataria de su presencia y palabras no era su hoy negada media hermana de nombre Fabiola «N», sino la propia gobernadora Margarita González Saravia.
El peor gobernador en la historia de Morelos, amenazó con que ya no va a permitir que lo agarren de piñata, advirtió que «siempre va a sacar este carácter que siempre (sic) ha tenido», y suelta:
«Las cosas como son y las cosas de frente. Y hasta donde llegue, hasta las últimas consecuencias: yo aquà estoy dando la cara, porque ya basta que se me acuse de la administración, que se robó 50 millones y luego 750 millones, de dónde van a sacar eso. Aquà están los secretarios, a quienes se les hizo firmar un documento que era la responsabilidad de cada secretario y de cada quien, que cometiera un error, pues que pagara las consecuencias. Y que a final de cuentas se demuestre, que todo se demuestre, con hechos.»
El «Bravucón de Tepito» no vino a tratar de limpiar su imagen, ni a embarrar más la desecha figura del ahora ex Fiscal Uriel Carmona Gándara, «lo que digan de mà solamente me hace más famoso», dijo. Lo que vino fue a amarrarse el dedo sobre lo que pudiera ocurrir si las demandas por irregularidades en su gobierno avanzan y se refrenda la solicitud de desafuero presentada en su contra en la cámara de diputados federales.
Los agravios hechos por parte de integrantes de la mafia de aventureros polÃticos que acompañaron a Blanco Bravo y que actuaron en contra de los morelenses son graves, se dejaron muchos cabos sueltos y se abrieron infinidad de frentes polÃticos que ahora buscan desquite.
Saben que si las denuncias por las malversaciónes de recursos, por el uso indebido del ejercicio público, por los negocios hechos desde los espacios de poder y la infinidad de abusos y excesos cometidos van en serio, habrá consecuencias y no están dispuestos a asumirlas.
¿Qué sabrá el corrupto ex futbolista profesional de la hoy gobernadora o de la forma en que ganó el proceso electoral?
¿A quién o quienes de los actuales funcionarios estatales, federales, presidentes municipales, diputados locales o federales, les vino a recordar Blanco Bravo su compromiso con él dado los beneficios recibidos en su gobierno?
No hay que olvidar que Cuauhtémoc Blanco no se mantuvo en el cargo ni por sus resultados, ni por su forma de gobernar, mucho menos por el manejo polÃtico que tuvo desde el ejecutivo estatal. Su mentor polÃtico, su protector y cómplice, hoy sigue teniendo un gran peso en el manejo de la polÃtica nacional y sigue imponiendo decisiones y coordinando acciones desde el sureste del paÃs.
ESPUELAZOS
FISCAL CARNAL: Con la llegada de Edgar Maldonado Ceballos a la FiscalÃa Morelos, ya no debe haber pretextos para dar resultados en materia de seguridad. De la misma manera en que llegó acompañado del tan flamante como inoperante titular de la SecretarÃa de Seguridad y Protección Ciudadana Miguel Ãngel Urrutia Lozano, a tomar posesión de sus oficinas y de toda la FiscalÃa, Maldonado Cevallos debe dar resultados inmediatos a los morelenses. De no ser asÃ, de nada habrá servido la operación polÃtica y juridica para quitar a Uriel Carmona. El rápido ascenso en la carrera burocrática del hoy Fiscal, se lo debe enteramente a la gobernadora Margarita González Saravia, aunque el propio Edgar Maldonado tiene un vÃnculo a través de su familia polÃtica con el tenebroso ex gobernador Graco RamÃrez. Pero más allá de a quién le guardará lealtad, lo que le urge es comenzar a dar resultados, algo que no logró en los cuatro meses y dÃas en qué se desempeñó como consejero jurÃdico.
OTRO CORRUPTO FUERA: La propia gobernadora Margarita González Saravia, confirmó que la salida del Coordinador General de Movilidad y Transporte, Josué Fernández Fernández, se debió a que se encontraron indicios de corrupción en su desempeño. Sin duda un acierto para la mandataria el haber tomado esta decisión, pues el funcionario era ya insostenible por su mal desempeño en el área, aunado a las constantes quejas por el predominio del trabajo de los «gestores» para llevar a buen puerto cada trámite en el organismo. Sin embargo aquà vale la pregunta ¿Qué se hace desde la ContralorÃa a cargo de Alejandra Pani, para evitar casos de corrupción? Y si han corrido a funcionarios por corruptos, ¿Dónde están las denuncias correspondientes? ¿No será mejor fortalecer las acciones que prevengan actos de corrupción y no limitarse a separar del cargo sin consecuencias a quien se aprovecha su de su encargo o encomienda? Son solo preguntas.
TRISTE CUERNAVACA: El que José Luis Urióstegui Salgado haya comenzado una nueva gestión como presidente del Municipio de Cuernavaca, no es para nada una buena noticia. Tiene a la capital del estado en su peor momento de este siglo. Calles desechas, fallas en el suministro de agua potable, una red de drenaje y de abastecimiento del vital lÃquido desecha, un enorme tufo a corrupción en cada oficina de su gobierno y, lo peor, le han impuesto a funcionarios de probada incapacidad en su trayectoria burocrática y polÃtica como el nuevo titular de Desarrollo Económico, Marcos Manuel Suárez Gerard. Mientras que refrendó en su cargo a tipos tan inoperantes como ególatras, como el titular de obras públicas Demetrio Chavira de la Torre. Asà que a menos que ocurra un milagro, todo parece indicar que para estos tres años en Cuernavaca viene menos de lo mismo.

