El que esté libre de pecado…
Por Juan Beltrán/ X: @bardonauta
Son tantas las razones por las que el filme nominado al Oscar, Emilia Pérez, ha sido calificado como non grato para el público mexicano: que si caricaturiza el gran problema de la desaparición forzada y el crimen organizado en el paÃs, que si el director no investigó ni un poco sobre la cultura mexicana y la pelÃcula está llena de clichés, que si las actrices protagonistas, además de no ser mexicanas, hablan un español paupérrimo, que si las letras del musical no tienen sentido, que si la directora de casting dijo que no hay talento en México, que si el idioma de Cervantes es “de pobresâ€, según el director Jacques Audiard. Y a esta larga lista se suman las múltiples polémicas en las que la actriz trans Karla SofÃa Gascón se ha visto envuelta en los últimos dÃas, lo que provocó su caÃda mediática en tan solo una semana.
Todo esto comenzó cuando la protagonista de Emilia Pérez acusó al equipo de una de sus colegas nominadas, la brasileña Fernanda Torres, de despotricar en su contra y contra el musical que tantas polémicas ha encendido en nuestro paÃs. El problema es que no presentó prueba alguna de que los cercanos a la protagonista de Ainda Estou Aqui encabezaran alguna suerte de guerra sucia contra ella. Poco después, usuarios de redes sociales señalaron que estas declaraciones podrÃan estar rompiendo las cláusulas que la Academia establece para sus nominaciones, lo que dio inicio a un movimiento que exigÃa que a Gascón le fuera retirada su nominación.
Tal vez el peor error de aquellos que gustamos de vagar por internet es meternos en polémicas con naciones enteras. Los mexicanos empezaron a hacerse notar en Francia gracias al cortometraje que sirvió como respuesta a Emilia Pérez, la genial Johanne Sacreblu, donde la directora Camila Aurora creó un paralelismo de clichés que equipara las inconsistencias de la cinta nominada al Oscar, pero con Francia como eje de esta parodia. Sin embargo, los mexicanos no fueron los únicos aludidos por el actuar de quienes estuvieron involucrados en Emilia Pérez: los brasileños también se subieron al barco.Como represalia a las acusaciones de Karla SofÃa contra la actriz Fernanda Torres, miles de usuarios brasileños salieron en defensa de su compatriota, y su respuesta fue hacer real la supuesta guerra sucia en su contra. No les costó mucho encontrar argumentos en contra de Gascón, argumentos que habÃan salido de los propios dedos de Karla.
La cuenta de X —antes Twitter— de Karla SofÃa Gascón albergaba publicaciones llenas de lo que llaman “discurso de odio†contra diversos sectores sociales: musulmanes, las llamadas armys (fanáticos de agrupaciones de K-pop), la comunidad LGBT, afroamericanos, la propia Academia y su compañera de cinta, Selena Gomez. Nadie se salvó de los mordaces comentarios de la nominada al Oscar, quien incluso llegó a criticar a la propia comunidad trans, de la que ella misma forma parte.
Como medida de contención, Karla SofÃa Gascón pactó una entrevista exclusiva con CNN para tratar de limpiar su imagen, pero el tiro le salió por la culata, pues el metraje está lleno de argumentos desafortunados, entre los que destacó: “Si yo fuera racista, no hubiera trabajado con ella (Zoe Saldaña)â€.
Por el momento, Netflix ha retirado el apoyo económico a Gascón para que pueda acudir a próximas premiaciones, y su imagen ha sido eliminada de los carteles de la cinta en ese paÃs. No se le han retirado las nominaciones, pero queda en duda su presencia en las próximas ceremonias de premiación. Vaya que le ha salido caro tratar de inculpar a otras personas de orquestar guerras sucias cuando ella no estaba libre de pecado. ¿Veremos a Gascón en los Oscar? Eso aún está por verse.

