El contingente se tendió en Hidalgo y Matamoros. El reclamo apunta a la universidad que sigue enviando y recibiendo estudiantes sin garantizar su vida.
Por Equipo #EnResumen
Integrantes de la Resistencia Estudiantil de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos se tendieron sobre el asfalto en el cruce de Hidalgo y Matamoros, en Cuernavaca, mientras pasaba el Desfile Cívico-Militar del 16 de septiembre. La seguridad les impidió avanzar. Ellas se recostaron en la calle hasta que el contingente pudo continuar. En los carteles se leía “UAEM feminicida”. El acto oficial se reanudó. La cifra que las llevó ahí no se movió.
En lo que va de 2026, al menos cuatro estudiantes ligadas a la UAEM han sido desaparecidas y asesinadas: Kimberly Joselin Ramos Beltrán, de 18 años; Karol Toledo Gómez, de 18; Michelle Itzayana Fuentes Calderón, de 15, hija de una académica; y Claudia Tacoronte Aguilera, de 21, alumna de intercambio de la Universidad de Granada que cursaba Educación Infantil y fue herida de muerte el sábado en Cuautla. En 17 meses el recuento llega a cinco universitarias. La hermana de Claudia cuestionó que le asignaran la UAEM pese a los feminicidios previos en la misma institución. Granada canceló la estancia de otras tres estudiantes españolas.
El mecanismo es universitario. La UAEM recibe movilidad nacional e internacional, mantiene abiertos planteles y programas, y activa protocolos de género cuando el cuerpo ya está en la morgue. Cerrar aulas después del crimen de Claudia no corrige la omisión anterior: no hay un estándar público de protección que condicione la permanencia de una alumna en la calle, en el trayecto o en la ciudad de destino. La etiqueta “UAEM feminicida” no nació en el desfile. Nació de un patrón que la rectoría de Viridiana Aydeé León no ha interrumpido con resultados verificables.
El 16 de septiembre ofreció la imagen. El fondo es más seco. Una universidad pública no puede sostener el prestigio del intercambio si no sostiene la vida de quien se inscribe. Mientras las alumnas se tiendan en la calle para ser vistas, la UAEM seguirá apareciendo en las fichas de las víctimas y no en las garantías que debieron impedirlas.

