“Los mitos son manifestaciones psíquicas que reflejan la naturaleza del alma.” C. G. Jung
Por Dr. Juan Federico Zuñiga Ramírez
¿Qué dioses despiertan cuando una fiesta revela aquello que la razón mantiene dormido?
Entre el dulce envinado y una jarra embriagadora de licor, la fiesta de Tlayacapan abre una pregunta antigua: ¿qué dioses despiertan cuando una celebración revela aquello que la razón mantiene dormido? En medio del vino, la música y el carnaval, aparece la figura de Dionisio, dios griego del vino, del teatro, del éxtasis alguna vez quizás te ha visitado o lo has visto pasar por la venta, tratando de tocar a la puerta de tus más profundos deseo. Su presencia no llega como una imagen lejana del pasado, sino como una fuerza simbólica que se manifiesta en los cuerpos que bailan, en los vasos, en las voces que se elevan canciones y en la memoria colectiva de un pueblo que parece recordar al celebrar una tradición más antigua que sus propias calles.
Cuando suenan la tambora, los metales, las tubas, el clarinete y las percusiones, la plaza deja de ser plaza y se vuelve corazón. Cada acorde se junta con la respiración y dejan de estar dispersas para convertirse en una sola voz invocando a Dionisio, cada compás de la música abre la puerta para la llegada de Dioniso.
Entonces Dionisio vuelve a nacer en Tlayacapan, llegando como una memoria viva no de Grecia, sino como una presencia que cruzar la mente evocando danza y memoria colectiva la historia nos refiere que antes de ser dios del teatro, del éxtasis, del desborde, fue hijo de Sémele, una princesa mortal, y de Zeus, dios que la amó en secreto.
Hera esposa de Zeus, celosa, descendió como humo en forma de duda disfrazada de anciana, le dijo Zeus debe amarte sin velo así natural, entonces la joven pidió a Zeus y este atado por el deseo y éxtasis, apareció rodeado de vapor, truenos y relámpagos.
La fuerza fue demasiada para un cuerpo mortal que ardió entre fuego, truenos y vapor ante aquello que había amado, pero, en medio de esa muerte, Zeus rescató a su hijo que aún no terminaba de nacer, lo tomó del vientre de su madre ardiendo y lo guardó en su muslo, donde continuó su gestación silenciosamente.
Por eso Dionisio fue llamado el nacido dos veces, lo cual simboliza la muerte, el ciclo sin terminar y la transformación, resurrección o la superación. Representa la transición lo frágil hacia una de carácter divino incompleto, no gestado desde la madre, de la cultura si no es atravesar una crisis o destrucción simbólica arrojado involuntariamente por el fuego de la madre provocado por el padre a través de un factor externo, la primera muerte, para renacer con una identidad fuerte, consciente e integrada, capaz de colocar armonía de lo divino en un instante, tu ya naciste dos veces.
Después, Dioniso fue ocultado para escapar de Hera. Hermes lo llevó lejos, hacia regiones donde la ley del Olimpo se volvía rumor. Allí, entre ninfas, Sileno, montes y vegetación salvaje, Dionisio aprendió una música anterior a la palabra y descubrió el néctar que toma los cuerpos que no obedecen del todo a la razón.
Más tarde descubrió la vid y el misterio del vino, esa sangre de la tierra capaz de consolar a los tristes, reunir a los separados y abrir las puertas del exceso. Lo siguieron sátiros, silenos y ménades, criaturas del margen y del trance, que bailaban donde la vigilancia se pierde y el alma se atreve a mostrarse sin máscara.
Desde Jung, Dionisio se revela como la aparición de la sombra sin máscara, bailando y cantando, se embriaga y pide lugar. Cuando encuentra cauce en carnaval entra en desborde deja de ser caída y se vuelve posibilidad quitar “la máscara” recuerda que el alma enferma tanto por exceso como por rigidez. Entre ambos extremos se abre la individuación, permitiendo que la razón escuche al cuerpo, que la sombra encuentre lenguaje y que lo negado pueda integrarse sin destruir al yo. Por eso, en Tlayacapan, la fiesta no anula el mundo cotidiano; lo abre por un instante para que algo Dioniso respire.
Bibliografía
- Jung, C. G. Arquetipos e inconsciente colectivo. “Dioniso”. Atlas Mitológico. Entrada en español sobre el nacimiento de Dionisio, su vínculo con Zeus y Sémele, su crianza y sus atributos simbólicos.
- “Zeus y Sémele: el nacimiento de Dioniso”. Por la Grecia de Zeus.

