*Abre el ropero… ¿abuelito?*
Por: Bertha Castañeda
La diputada local de Morena en Puebla, Nayeli Salvatori Bojalil, anunció el cierre de su espacio «Descasadas» y su retiro temporal de redes tras la polémica: en una conversación sobre relaciones con hombres de mayor edad, se escucharon frases como que algunos “huelen a baúl del recuerdo” y que “ya se están pudriendo”, además de alusiones descalificadoras a su apariencia y condición.
Resulta especialmente paradójico que se haya expresado con esa ligereza sobre un sector que ha sido fundamental para el respaldo electoral de su partido: Morena ha obtenido el triunfo en todas las posiciones políticas gracias, en buena medida, al apoyo clientelar de las personas adultas mayores que reciben las pensiones del programa Bienestar, un sector que se siente ofendido y menospreciado cuando quienes representan a la nación les hablan sin respeto ni reconocimiento.
*La vieja cultura que se resiste a irse*
Salvatori ha recurrido antes a explicar sus dichos como parte de un personaje de redes llamado “La señora de las Lomas”, con el que ya generó controversias —como en 2025, al cuestionar la vestimenta de otros legisladores, o en 2024, por una parodia sobre la inseguridad en el transporte público—. Sin embargo, sus comentarios sobre hombres mayores exponen una visión cargada de prejuicios que, lejos de romper moldes, reproduce una lógica machista: juzgar, reducir y menospreciar a las personas por su edad y condición.
*El contraste con las nuevas masculinidades*
Mientras la sociedad avanza hacia la construcción de nuevas masculinidades, basadas en el respeto y el reconocimiento de la dignidad sin importar los años, expresiones como las dichas reafirman una cultura que deshumaniza a quien envejece. En medio de la tormenta, el senador Gerardo Fernández Noroña salió en su defensa: “No me sumaré al linchamiento contra las compañeras, ya pidieron una disculpa y no pasa nada”, declaró, y añadió en tono de broma por sus propios 66 años que “deberían probar de repente algún viejito; vale uno la pena”.
La defensa, sin embargo, no detuvo los efectos políticos: la dirigencia nacional de Morena ha pedido a la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia investigar a Salvatori y a la también diputada Grace Palomares, con posibilidad de suspender sus derechos partidarios o cancelar su militancia.
Las múltiples críticas recibidas muestran que la sociedad ya no acepta sin cuestionar expresiones que hieren a quienes más han confiado en ellos. Y a la dirigencia de Morena le interesa especialmente mantener a ese «público cautivo».
*Espejito, espejito… ¿cuál es tu veredicto?*
Queda abierta la pregunta que nadie ha respondido aún: ¿serán suficientes las disculpas, el cierre del programa y el retiro temporal de las redes para salvar su permanencia en la política? Puede que el humor negro y la defensa de un senador no basten ante la indignación de quienes sostienen con su voto y su confianza el proyecto que ella representa.
El baúl se abrió y lo que se vio no fue simple humor entre amigas: fue la vieja costumbre de hablar sin mirar a quien nos escucha, y ahora habrá que ver si las palabras de perdón alcanzan para reparar la ofensa o si, al final, no bastarán para salvar su «pellejo» político.

