La posibilidad de que la coalición oficialista, encabezada por Morena junto al Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT), obtenga una mayorÃa absoluta en ambas cámaras del Congreso mexicano ha generado preocupación entre diversos sectores de la sociedad y especialistas constitucionales.
Según proyecciones recientes, dadas a conocer por la SecretarÃa de Gobernación, la coalición podrÃa alcanzar hasta 372 diputaciones en el Congreso de la Unión,, representando un 74.4% del total, y 83 senadurÃas, lo que equivale al 64.8%de los escaños necesarios para lograr una mayorÃa calificada. Esta situación permitirÃa a Morena y sus aliados legislar de manera unilateral, sin la necesidad de negociar con otras fuerzas polÃticas.
En caso que el oficialismo alcance dos terceras partes de ambas cámaras, se abrirÃa la puerta a reformar aspectos clave del Estado mexicano, como las áreas energética, electoral, judicial, entre otras contempladas en el denominado Plan C propuesto por el presidente Andrés Manuel López Obrador.
Además, una mayorÃa calificada otorgarÃa a la coalición la capacidad de realizar nombramientos en instituciones claves como la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el Fiscal General de la República y comisionados de organismos autónomos como la COFECE, consolidando un control total sobre los poderes del Estado.
Una consecuencia grave de esta concentración de poder serÃa el debilitamiento de los contrapesos institucionales esenciales para la democracia. En particular, se verÃa afectado el medio de control constitucional ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación, dado que para iniciar una acción de inconstitucionalidad es necesario que al menos el 33% de los legisladores de alguna de las cámaras suscriban la demanda. Con una mayorÃa tan abrumadora, la capacidad de las minorÃas legislativas para ejercer este control se verÃa limitada.
Desde 1996, se establecieron lÃmites para evitar es-ta concentración de poder. Según el artÃculo 54 de la Constitución, ningún partido puede contar con más del 8% de diputados adicionales a su porcentaje de votación. Esto significa que, por ejemplo, si un partido obtiene el 40%, su máximo permitido en la Cámara serÃa el 48%.
Aún está pendiente la resolución de impugnaciones por parte del Tribunal Electoral, lo que podrÃa modificar los resultados en algunos distritos y la integración de la legislatura, de confirmarse las cifras de la SecretarÃa de Gobernación, Morena tendrá todo el poder, situación que sabremos a finales de agosto cuanto vencen los plazos para los cómputos finales.
La mayorÃa absoluta representa la posibilidad de romper los equilibrios de poderes y una tentación que pone a la clase polÃtica gobernante al borde del autoritarismo.
