Por: Alfredo Soberanes
CITLALLI HERNÁNDEZ, DE PORRISTA DISFRAZADA A PROTAGONISTA ABANDERADA
Durante el primer año de la Secretaría de las Mujeres, una dependencia creada bajo la administración de Claudia Sheinbaum con la promesa de ser un bastión para la protección y el avance de las mujeres en México, se vio empañado por serias interrogantes sobre su eficacia y el uso de los recursos públicos en favor de las féminas. Bajo el liderazgo de Citlalli Hernández Mora, la secretaría estuvo señalada, no por sus políticas públicas innovadoras en favor de las mujeres, sino por una aparente agenda de viajes proselitistas, que distan mucho de la urgencia que clama la realidad del país.
Mientras en México el número de feminicidios y mujeres desaparecidas es alarmante, la otrora titular de la Secretaría, Citlalli Hernández, prefirió viajar por diversos estados de la república, casualmente la mayoría gobernados por Morena.
La Secretaría de las Mujeres, en lugar de implementar políticas públicas efectivas y tangibles para erradicar la violencia de género, prefirió servir como plataforma para la acción política partidista de la mano de Citlalli. La realidad es que Hernández Mora nunca representó a la funcionaria comprometida con la atención a víctimas o prevención del delito, sino una estrategia de fortalecimiento morenista, utilizando los recursos públicos como combustible para la maquinaria electoral de sus correligionarios.
Ahora, tras su renuncia a la Secretaría de la Mujeres y con la reciente incorporación de Citlalli Hernández a la Comisión Nacional de Elecciones de Morena, se marca un punto decisivo para el partido, reconfigurando el tablero político, y notablemente el margen de maniobra de Andy López Beltrán. Porque hasta en días recientes, el Secretario de Organización se perfilaba como el actor principal en la definición de candidaturas para estados y municipios.
De parasitar en la Secretaría de las Mujeres, Hernández ahora deberá asumir el orden en la estrategia de alianzas con el PVEM y PT, además de ser protagonista en la selección de abanderados, espacio que tras la gestión de Mario Delgado y Luisa María Alcalde, carecía de una figura central explícita en la emisión de resolutivos. La era de amplias definiciones para López Beltrán parece haber cedido protagonismo a la nueva comisionada, quien ahora llevará mano en decisiones clave para el proceso electoral venidero.
Lo cierto es que… con la llegada de Hernández Mora a la Comisión Nacional de Elecciones, se introduce un nuevo centro de poder, y (como se ha mencionado en este espacio) la marcada por urgente división (más no rompimiento), entre la Presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo y el ex presidente, Andrés Manuel López Obrador.
¡Gracias por su confianza!




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