Jesús SedanoÂ
Amar el entorno donde nos tocó nacer, desde nuestra permanencia o desarrollo del vientre de mamá. La gente grande describe, responsabilidad de los padres hablar con el niño o niña y narrar, describir, compartir el dÃa a dÃa de su comunidad.
Es algo natural estos procesos como instrumento de identidad y comunicarse. Orgulloso de venir de un pueblo indÃgena, desafortunadamente en su mayorÃa se están apagando.
En Resumen, la importancia de recuperar la educación, la estructura encaminada a la cultura, tradición, respeto y a las raÃces. En la formación escolar el náhuatl ya no es tan relevante.
Nos hace falta tomar conciencia para fomentar y encaminar al aprendizaje, a la identidad de nuestro territorio.
Actualmente, la identidad cultural se aleja lentamente y sin darnos cuenta de nuestra formación, integración, desarrollo comunitario. Incrementar clases entre la comunidad enfocadas a la vida cotidiana, a nuestras raÃces. Entre ellas, la lengua materna, investigación al reconocimiento del entorno.
El rescate de la enseñanza en gran parte como sociedad, es nuestra responsabilidad y obligación de salvaguardar, valorar para reconocer la diversidad lingüÃstica, multiculturalidad de los pueblos con arraigo, esencia y pensamiento. Unos con iniciativa de abrir nuevas posibilidades de fomentar el encuentro.
La conservación entre los pueblos indÃgenas, entre sus sÃmbolos de identidad, es parte de la construcción de sus vÃnculos de valores éticos.
Sobrevivir para nuestras generaciones futuras, aportar cimientos esenciales. Tristemente están desapareciendo, se nos olvida, el ombligo; asà decÃan los abuelos, es lo que entierran en nuestros territorios, como una conexión con la palabra, los saberes y cultura.
La geografÃa de nuestro entorno, revindicar los conocimientos. La gente grande aún está viva; ellos son portadores, tenemos que aprovechar la transmisión oral.
Generar encuentros, reconectar con nosotros y asuntos de vida. Identificar quienes son. SerÃa lindo fomentar la transmisión entre las infancias, adolescentes en los pueblos.
Nuestra vida cotidiana nos permite apreciar nuestra memoria colectiva y viva.

