Jesús Sedano HernándezÂ
Nuestra niñez rodeada de juguetes para dar vida a nuestro tiempo. Ahora, escribo para, En Resumen, son nuevas generaciones; quizá la época de niñas y niños han perdido la creatividad, imaginación, construir historias a partir de los juguetes tradicionales.
Hablar de una expresión representativa de la cultura mexicana, valiosa tradición en su mayorÃa elaborada con madera; considerado entre artesanÃa y arte popular.
Son objetos creados desde las propias tradiciones y costumbres de cada región, de nuestra republica mexicana, han sido preservados a través del tiempo. Creados con los materiales proporcionados por el medio geográfico y el modo peculiar que cada grupo social, junto a su imaginación.
La historia del juguete popular se retoma a la época prehispánica, en donde la creatividad de los indÃgenas dio lugar a la creación de diversas representaciones, con una gran cantidad de materiales como, la arcilla cocida, carrizo, palma, hule y madera.
Motivo de inspiración de los niños y adultos a partir de formas e imágenes de expresión auténticas, provocando asÃ, la imaginación, el entretenimiento y el aprendizaje.
Decorado con atractivos y vivos colores, variedad en sus formas les permite sonar, zumbar, traquetear o moverse; siendo estas, caracterÃsticas primordiales de nuestros juguetes mexicanos.
Las marionetas, balero, matraca, pirinola, carritos, yoyo, trompo, caballo de palo, muñecas de trapo, la loterÃa, piñatas, canicas, entre muchos más. Han marcado diferentes manifestaciones artÃsticas.
Ahora, los videojuegos y juguetes con tecnologÃa alejan a nuestras infancias a de nuestro entorno, cultura, tradiciones. Sin olvidar, la comunicación, el convivir, compartir. La construcción de la memoria para quienes nos tocó todavÃa jugar con libertad.
Mirar niñas y niños con su celular, tableta en un rincón, solos sin interactuar con más seres vivos. Identidad, historia, imaginación con nuestros juguetes, tienen significado cultural de acuerdo a la educación, oportunidad, acceso y responsabilidad de los padres.
Arraigo de nuestra infancia ¡todos en un momento de nuestra vida, tuvimos y jugamos con alguno de estos juguetes! Considerados como herramientas de formación, de valores, un legado cultural.
Septiembre, un mes con raÃces de un pasado y para muchos reconocer, fomentar la creatividad. Ser responsable y regalar un juguete educativo, de desarrollo, procesos, a pesar de los años nos deje seguir contando historias. No solo sea compañÃa para entretener.

