Daniel Alcaraz
Falsa democracia y libertad. Vivir frente al imperio
Las diferencias polÃticas, económicas y sociales entre México y Estados Unidos a partir del regreso de Donald Trump a la Casa Blanca de Washington como presidente viven momentos muy complicados, a pesar de que la presidenta de nuestro paÃs ha sido muy prudente y diplomática.
Primero, el magnate comenzó con el alza de aranceles, aunque su aplicación es a nivel mundial, no obstante la existencia de un tratado comercial. Ahora aparece el conflicto de las redadas de migrantes indocumentados que incluso despertó diferencias entre Trump y algunos gobernadores, como el de California, asà como voces en contra de esas acciones desde el Congreso.
¿Hasta dónde escalará esa decisión violatoria de derechos humanos? DifÃcil saberlo, pero Morelos deberá estar pendiente de sus consecuencias, porque en esas redadas seguramente habrán de regresar algunos paisanos; hay, según estimaciones, más de 400 mil morelenses en la Unión Americana con riesgo de ser deportados.
Hay reacciones internacionales, particularmente de los paÃses del sur del continente, porque están agarrando parejo, asà como de naciones como Rusia, China e India, antagónicas a las polÃticas gringas, pero un silencio cómplice, sobre todo de Europa, históricamente aliados del imperio del norte, no obstante que también Trump les aplicó aranceles.
Vivir frente a Estados Unidos siempre ha tenido ventajas e inconvenientes. Por un lado, al limitar con sus fronteras, millones de mexicanos, sin muchas dificultades, han logrado traspasar las fronteras en busca de mejores oportunidades laborales, a diferencia de quienes buscan llegar desde rincones como Brasil, Perú, Argentina o Chile. Pero en contraparte, somos avasallados por sus intereses y sometidos a su antojo como lo vemos en estos momentos.
El inquilino de la Casa Blanca se conduce con doble cara. Moral, son ellos los que abastecen de armas a los grupos criminales en nuestro territorio y reclaman al gobierno mexicano su combate; exigen acabar con el tráfico de drogas como el fentanilo, pero son los mayores consumidores y además, a sus capos no los persiguen ni encarcelan, pura falsedad pues.
Por muchas circunstancias, tampoco nos conviene la caÃda del imperio, porque como fuera herida, seguramente buscarÃa arrastrarnos en su desgracia. Por momentos pareciera que con sus acciones, el propio Trump buscará la destrucción de la economÃa en ese paÃs. Si continúa asÃ, el daño serÃa irreversible frente al asedio de economÃas y potencias en ascenso, sobre todo China. ¿Usted qué opina?

