La Cámara de Diputados aprobó, en lo general y en lo particular, el Presupuesto de Egresos de la Federación para 2025, con un gasto total de 9.3 billones de pesos, correspondiente al primer año de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum. La votación se realizó de manera “Fast-Track” y en una sola sesión, en modalidad semipresencial, lo que generó críticas tanto por la celeridad del proceso como por las acusaciones de la oposición que señalaban que la mayoría morenista buscaba concluir rápidamente para participar en una cena navideña organizada por el presidente del Congreso de la Unión.
El presupuesto fue avalado con 353 votos a favor de Morena, Partido del Trabajo (PT) y Partido Verde (PVEM), frente a 128 en contra de los opositores: Acción Nacional (PAN), Revolucionario Institucional (PRI) y Movimiento Ciudadano (MC), quienes presentaron 760 de las 1,029 reservas registradas. Ninguna de las propuestas de modificación fue aceptada, por lo que el proyecto quedó tal como se presentó.
Entre los recortes más destacados figuran los realizados al Instituto Nacional Electoral (INE) y al Poder Judicial. El ajuste al INE asciende a 13,476 millones de pesos, lo que representa el 33% de su presupuesto solicitado. Por su parte, el Poder Judicial experimentará una reducción de 14,042 millones de pesos, de los cuales 13,117 millones corresponden al Consejo de la Judicatura Federal. Además, se redujeron 123.9 millones de pesos al Senado de la República y 416.6 millones de pesos a la Auditoría Superior de la Federación (ASF).
Estos recortes, sumados a los recursos generados por la extinción de varios organismos autónomos, como la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece), el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) y el Instituto Nacional de Transparencia (INAI), permitieron la creación de un fondo adicional de 30,220 millones de pesos, que se reasignaron a sectores como universidades, cultura, infraestructura y programas en el ámbito agrícola.
El presupuesto fue aprobado en una modalidad semipresencial, lo que causó que el Pleno permaneciera parcialmente vacío durante varias horas. Esta decisión fue tomada sin una justificación de emergencia, lo que despertó las críticas de la oposición. Acusaron a Morena de agilizar la votación para liberar a los legisladores y permitirles asistir a una cena programada para esa misma noche.
Ricardo Monreal, líder de la mayoría en la Cámara, defendió la rapidez de la aprobación, argumentando que buscaba transmitir un mensaje de responsabilidad a los mercados financieros y a la estabilidad económica. Sin embargo, la oposición acusó a los legisladores de haber actuado con irresponsabilidad, señalando que algunos de ellos se encontraban en alcoholizados y por ello, la rapidez con la que se aprobó el presupuesto.
Por su parte, Pedro Haces, vicecoordinador de Morena, rechazó que la decisión de acelerar el proceso tuviera que ver con las festividades, aunque la situación fue criticada por la oposición, que lamentó que un tema tan relevante se discutiera de manera tan apresurada.




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