Angélica EstradaÂ
Las recientes presunciones de actos de corrupción en las que habrÃan incurrido funcionarios del gobierno de Cuauhtémoc Blanco Bravo, son graves y necesitan un actuar rápido y eficaz.
Son varias las presunciones de desvÃos de recursos y le toca a Margarita González Saravia, gobernadora de Morelos, hacer cumplir la ley; de confirmarse los señalamientos , y sin “tocarse el corazónâ€, González Saravia deberá presentar las denuncias correspondientes para hacer cumplir la legalidad.
El cinismo externado por Sandra Anaya, actual diputada federal, quien podrÃa estar involucrada en el delito de tráfico de influencias, esto al adquirir predios a través del Fideicomiso del Lago de Tequesquitengo, a precios Ãnfimos.
Sin vergüenza alguna, la ex secretaria de Administración en el gobierno de Cuauhtémoc Blanco, respondió que sus ingresos como empresaria, aunado a la adquisición de un préstamo en el instituto estatal, le permite comprar esos predios “y un poco másâ€.
La soberbia de la funcionaria, podrÃa advertir la confianza, no de haber actuado “de buena fe†como recientemente lo declaró , sino por saberse “protegida†ante las constantes omisiones que impide que los abusos cometidos por altos funcionarios queden sin castigo.
A la gobernadora morelense le tocará actuar y evitar que los desfalcos y desmantelamientos en el DIF, los “aviadores†en las SecretarÃas de Cultura y Turismo, e incluso los señalamientos directos contra el propio Cuauhtémoc Blanco Bravo, sobre un supuesto desvÃo de 3 mil millones de pesos, queden impunes.
A Margarita le tocará actuar y, además de hacer historia por ser la primera mujer mandataria en Morelos, también su administración deberá ser histórica por hacer valer la justicia y darla a los morelenses.

