Por Otto Alberto Pérez
El 2 de junio de 2024, Morelos votó. Morena y aliados ganaron la gubernatura con el 48.4 %. La oposición obtuvo el 30.9 %. Movimiento Ciudadano alcanzó el 18.3 %. Dos años después, el proceso 2027 ya arranca con ese mapa intacto y con una pregunta abierta: ¿cuánto peso tendrá el desgaste de gobernar?
El 2 de junio de 2024, Morelos eligió gobernadora, diputados locales y ayuntamientos. La coalición liderada por Morena obtuvo el 48.4 % de los votos para la gubernatura. La alianza PAN-PRI-PRD sumó el 30.9 %. Movimiento Ciudadano se colocó como tercera fuerza con el 18.3 %. En números individuales, Morena aportó cerca del 34 %, el PAN alrededor del 18 % y el PRI apenas el 7.3 %.
En los ayuntamientos, la oposición conservó las piezas de mayor peso. El PAN retuvo Cuernavaca, Cuautla, Jiutepec y Temixco. El PRI ganó Xochitepec. Estos municipios concentran población, presupuesto y visibilidad. La capital y la zona metropolitana representan el núcleo electoral más disputado del estado.
Ese resultado dejó posiciones claras. Morena controla el Ejecutivo y la mayoría en el Congreso local. El PAN defiende el bastión metropolitano. El PRI pelea por no diluirse. Movimiento Ciudadano intenta convertir un resultado de casi una quinta parte de la votación en estructura permanente.
El punto crítico aparece ahora. Gobernar genera desgaste. Los problemas de seguridad, la percepción de impunidad, la gestión de servicios y las tensiones locales no desaparecen con los porcentajes de 2024. El voto de castigo no necesita una oposición brillante; basta con que el electorado sienta que la administración no resolvió lo esencial. Morena parte con ventaja estructural, pero también con el costo de ser gobierno.
El PAN buscará conservar Cuernavaca, Cuautla, Jiutepec y Temixco. Perder cualquiera de estas posiciones, especialmente la capital, sería un golpe simbólico y territorial de alto costo. El PRI, con el 7.3 % de 2024 y Xochitepec como punto de referencia, necesita alianzas o una recuperación mínima para no quedar fuera del tablero. Movimiento Ciudadano tiene espacio para crecer si logra presentarse como alternativa distinta a las dos fuerzas mayores.
El calendario formal inicia en septiembre. Las precampañas llegarán después. Pero las definiciones reales —candidatos, alianzas, recursos y posicionamientos— se están tomando ya. En 2024, Morelos votó con claridad. En 2027, votará con memoria. El desgaste de gobernar no espera el arranque oficial de las campañas.

