Por Otto Alberto Pérez
La presidenta Claudia Sheinbaum enviará su reforma electoral al Congreso. Si no se aprueba, aplicará un “plan Bâ€. No explicó en qué consiste. Tampoco ofreció detalles durante su conferencia mañanera.
La Constitución exige mayorÃa calificada para modificar el marco electoral. Morena no la tiene por sà sola. Depende del Partido del Trabajo y del Partido Verde Ecologista de México.
Ambos partidos han manifestado inconformidad por no haber sido incluidos en la elaboración de la iniciativa. La exclusión pesa cuando se requieren votos decisivos.
En contexto, el sexenio pasado, los intentos de reforma constitucional en materia electoral enfrentaron bloqueos legislativos y obligaron a recurrir a cambios en leyes secundarias. El método es conocido.
El “plan B†sugiere repetir esa ruta. Modificar leyes secundarias requiere mayorÃa simple. Morena cuenta con esos números y no necesitarÃa a sus aliados para avanzar.
La aritmética legislativa permite esa opción. La polÃtica no la vuelve inocua.
Impulsar cambios electorales sin el PT y el PVEM tensarÃa la coalición que ha acompañado al oficialismo en reformas estratégicas de la 4T.
La pregunta no es solo si la reforma puede aprobarse, sino en qué condiciones llegará Morena al proceso electoral de 2027.
En polÃtica electoral, las mayorÃas cuentan. Las alianzas también.

