CUERNAVACA: UNA TRISTE ENTELEQUIA
Por Domitilo Evangelista DÃaz
La tarde de este viernes 5 de diciembre ocurrió un homicidio doloso más en Cuernavaca. Un hombre fue privado de la vida frente al negocio familiar, después de retirar 200 mil pesos del banco para pagar una extorsión.
¿Lo mataron los extorsionadores o lo siguieron desde la sucursal para robarle el dinero recién retirado? Ya lo determinarán, en teorÃa, las investigaciones de la FiscalÃa General del Estado.
Lo cierto es que esta es la rutina diaria en Cuernavaca: la inseguridad está peor que nunca, igual que otros servicios públicos básicos. La recolección de basura es deficiente; la distribución de agua potable, irregular; la extorsión oficial disfrazada de multas de tránsito es pan de cada dÃa; las obras públicas están mal hechas; los árboles caen por una tala irresponsable y cómplice en toda la ciudad; los semáforos no sirven; las calles están destrozadas; y la opacidad en el manejo de recursos es absoluta. Y podrÃamos seguir.
De enero a octubre de 2025 suman 227 homicidios dolosos en Cuernavaca, según cifras oficiales, por lo que la realidad podrÃa ser mucho peor..
Y mientras la población padece este desastre, el presidente municipal, José Luis Uriostegui Salgado, anuncia posibles cambios en su gabinete por la falta de resultados. Si la evaluación fuera seria, él serÃa el primero en renunciar. Ha demostrado, con creces, su incapacidad para gobernar la capital del estado.
En materia de seguridad, dice estar “analizando†si mantiene o no al titular de la Seprac, Guillermo GarcÃa Delgado. Que tal vez en enero tome una decisión. Traducido: unos cuantos muertos más, unos cuantos asaltos y extorsiones adicionales, varios millones en ingresos no oficiales… y entonces, quizá, el presidente municipal resuelva algo.
La verdad sea dicha: Uriostegui Salgado camina y se pavonea como si fuera la mezcla perfecta entre Alfonso Sandoval Camuñas y Sergio Estrada Cajigal RamÃrez; sin embargo, su desempeño lo coloca por debajo incluso de Manuel MartÃnez Garrigós, Cuauhtémoc Blanco Bravo y hasta de su ex socio Antonio Villalobos Adán.
Peor aún, de sus dos administraciones al frente del Ayuntamiento, esta es su peor versión. Y con su incapacidad, sus omisiones, su corrupción y su costumbre de deslindarse de todo, ha terminado por arrastrar el poco prestigio que Cuernavaca conservaba como marca turÃstica y destino privilegiado en el centro del paÃs.
Hoy en el gobierno municipal se vive un saqueo sin pudor: dos años de Hidalgo a todo lo que da, donde el robo y los excesos son la prioridad para quienes mandan… o simulan mandar.
Y eso que para 2026 tendrán un presupuesto de 2 mil 149 millones 428 mil 125 pesos.
Asà llega este desastroso y corrupto gobierno municipal al primer informe de la segunda administración de José Luis Uriostegui Salgado: promocionando cifras y “logros†extraordinarios que nadie sabe de qué ciudad provienen.
La realidad es otra: Cuernavaca es un desastre sostenido en una campaña publicitaria mediocre y fantasiosa que vende una ciudad que no existe —una lamentable entelequia construida en la imaginación del presidente municipal y de la bola de saqueadores que lo acompañan.
Cuernavaca merecÃa un gobierno que la rescatara. En cambio, tiene uno que la remata. Y mientras Uriostegui siga vendiendo fantasÃas y tolerando el saqueo, lo único verdadero será esto: la capital de Morelos supera cada dia su peor versión. Una ciudad convertida en una entelequia triste, sostenida por una élite rapaz que confunde corrupción con gobierno.

