Por RAY CARDENAS
Si todo va tan bien, ¿por qué parece que todo va rematadamente mal? Esa es la pregunta con la que nos despertamos cada mañana, café en mano y con la esperanza a medio tostar. Y no es por amargar el desayuno, pero México sigue en su reality show llamado «La Cuarta Transformación», que ya va en su quinta temporada y sin señales de cancelación.
Para muestra, el nuevo lanzamiento presidencial: el chocolate del bienestar. SÃ, leyó usted bien. Mientras el paÃs arde en crisis migratoria, la mandataria se nos aparece con su cacao mágico. Como si un Carlos V fuera a detener la fuga de talentos, de vidas y de sueños rumbo al norte. Pero claro, en Palacio Nacional todo se resuelve con slogans, selfies y su respectivo sello de “transformaciónâ€.
Y mientras tanto, en el mundo del espectáculo polÃtico, el hijo del Chapo se lanza al estrellato musical. ¡Qué ternura! Aunque eso sÃ, preocupó hasta a los guindas más curtidos, a la presidenta, al ex y al que quiera heredar la silla. Dicen que Julio César Chávez ya amagó con cantar si no le liberan al suyo. Y aguas, porque el campeón tiene más tablas que varios “artistas†de Morena.
Y en este circo de incongruencias, vale más lo que se calla que lo que se dice. Porque cuando los que se dicen incorruptibles se nos fugan a Londres –cof cof, Alfonso Romo–, uno entiende que el problema no era el neoliberalismo, sino la falta de vergüenza. “El que nada debe, nada temeâ€â€¦ pero por si las dudas, vámonos a tomar el té con la reina difunta.
Aterrizando en Morelos, donde uno creerÃa que todo está más tranquilo… pues no. Ahora resulta que el mezcal morelense ya tiene denominación de origen. ¡Aplausos! ¿Pero acaso no fue Cecilia RodrÃguez quien puso la olla del pozole? Porque eso de cocinar logros ajenos y luego servÃrselo con aplauso en rueda de prensa… suena a receta polÃtica de recalentado.
Y hablando de refritos, no olvidemos la flamante campaña de “Primavera en México  que más bien parece “Invierno en Tuxtlaâ€. Pagaron millones por una agencia creativa foránea solo para reciclar un concepto ya conocido. ¿Resultado? Un video promocional que da más ganas de huir que de visitar.
Yo le pregunto a usted, lector querido: ¿desde que el mezcal tiene denominación, usted duerme mejor?, ¿ya le pavimentaron su calle?, ¿se siente más seguro?, ¿hay más empleo, más paz, más progreso? Si su respuesta es “noâ€, felicidades, usted vive en la realidad.
Pero, calma, que vienen obras. ¿Cuándo? No sabemos. ¿Dónde? Pues dicen que frente a GalerÃas Cuernavaca se va a construir un centro de convenciones. Uno más. Porque el de Xochitepec, claro, ya se ve viejito. ¿A quién beneficia esto? Pues… pregúntele a Doña Chuy, la de los dulces, que desde su banquita filosofa mejor que muchos analistas.
—Mijito, ¿qué significa que Morelos está en el antepenúltimo lugar del Ãndice de Paz?
—No, pues que vamos bien, abue… ¡Bien mal!
Y mientras tanto, los jóvenes heredan el estado de indefensión, la gente sigue esperando sus placas, y la SecretarÃa de Movilidad ya compite con los tianguis en relevancia mediática. No dudamos del arquitecto a cargo, pero… como decÃa la abuela: no es culpa del indio, sino de quien lo hace compadre y le cubre todos los caprichos.
Asà que ya lo sabe: si todo va bien… ¿por qué se siente tan mal?
Pórtese bonito. Y como decÃa la canción: sin Yolanda, Mari Car

