El muñeco del pueblo / Vicente Gutierrez Uriza
Cuando se acerca el final del año y las celebraciones de origen católico, pensemos en una de ellas: el 6 de enero, cuando nos reunimos para celebrar el arribo de los Reyes Magos. En esa ocasión, compartimos una rosca de panaderÃa, que en su interior contiene varios muñecos que recuerdan el nacimiento de Jesús de Nazaret.
Hasta aquà todo bien, pero si te toca uno de los muñecos, comien-zan los compromisos. El 2 de febrero, DÃa de la Candelaria, hay que cumplir con la tradición de ofrecer tamales y chocolate a los participantes de la partida de la rosca.
Pues bien, en la elección presidencial de 2018, nos sacamos el muñeco más caro de la historia reciente. SÃ, a pesar de la intensa propaganda para intentar disuadirnos de la realidad con los «otros datos» de AMLO.
El seguimiento de las áreas de investigación y análisis nos muestra los resultados reales del llamado «humanismo mexicano«. Este plan de desarrollo, calificado desde su implementación —como varios de sus proyectos— por López Obrador como exitoso, fue anunciado sin haber sido evaluado, al punto de intentar registrarlo para patentarlo y evitar que otros paÃses lo plagiaran. Aseguró que habÃa quienes se peleaban por su plan económico y querÃa evitar que se aprovecharan de su creación.
A estas alturas, al final del sexenio, el sector financiero del gobierno insiste en que se dejan finanzas sanas y buenos resultados. Sin embargo, el endeudamiento durante el sexenio fue de 6.6 billones de pesos, pese a que López Obrador asegura no haberse endeudado, lo que fue transmitido como una verdad por Claudia Sheinbaum en uno de los debates de la campaña electoral. Ella también aseguró que no habÃa inflación, justo cuando se alcanzó un pico del 5 por ciento.
Los datos de El Financiero, un diario especializado en economÃa y finanzas, revelan una realidad distinta a la presentada desde las conferencias mañaneras en Palacio Nacional. Veamos: “El crecimiento económico con AMLO es el más bajo en 36 años. El crecimiento promedio del PIB apunta a 0.9 por ciento, el más bajo desde el gobierno de Miguel de la Madrid, cuando se registró un crecimiento nulo entre 1983 y 1988, según cifras del INEGI. Además, fue inferior al 1.9 por ciento alcanzado en promedio durante el mandato de Enrique Peña Nieto; al 1.5 por ciento con  Felipe Calderón, y al 1.8 por ciento con Vicente Foxâ€.
“El crecimiento también resultó inferior al 2.6 por ciento promedio estimado en los Criterios Generales de PolÃtica Económica de 2019, y quedó muy por debajo del 4.0 por ciento prometido por AMLOâ€.
El mismo diario señaló la semana anterior: “AMLO nos costó 2.3 billones de pesos. Si la tendencia del periodo 2000-2018 se hubiera mantenido, el valor del PIB serÃa hoy superior en 2 billones 300 mil millones de pesos al que tendremos al término de la actual administraciónâ€.
En cuanto al sector energético, donde no se alcanzó la soberanÃa prometida, apuntó: “AMLO deja a Pemex en ‘capa caÃda’: la producción tuvo su peor caÃda en los últimos dos años. Durante agosto, la producción de Pemex se ubicó en 1.46 millones de barriles diarios, una reducción del 6.1% comparado con el año anterior, reportó la CNHâ€.
En conclusión, el director de El Financiero, Enrique Quintana (25/09), expresó: “Hay un legado que deja AMLO del que pocas veces se habla: las oportunidades que perdimos en esta administración que está a punto de terminar. Es decir, podrÃamos señalar que el ‘efecto AMLO’ en el crecimiento de la economÃa se tradujo en una pérdida de 6.7 puntos porcentuales en el crecimiento del PIB. En otras palabras, si la tendencia del periodo 2000-2018 se hubiera mantenido, el valor del PIB se-rÃa hoy superior en 2 billones 300 mil millones de pesos al que tendremos al término de la actual administraciónâ€.
En este contexto, surge un tema relevante del sexenio: la falta de transparencia. MarÃa Elena Morera, en El Universal (28/09), señaló: “El legado de la opacidad.
Con la desaparición del INAI, la opacidad será la norma, y la presidenta electa tendrá todos los incentivos para operar sin rendir cuentas a nadie, sin frenos ni contrapesos. El INAI, garante de la transparencia y la protección de datos personales, fue blanco constante del presidente, quien no ocultó su desprecio por las instituciones que limitaban su poder. Al destruirlo, junto con todo el sistema nacional de transparencia, se asegura que las mismas instituciones opacas y corruptas que evadÃan sus obligaciones sean las responsables de proporcionar información, sin supervisión externa ni obligación de rendir cuentasâ€.
El gasto excesivo, sin control ni transparencia, especialmente en las obras prioritarias, fue la forma de operar de este gobierno, superando lo proyectado por la SecretarÃa de Hacienda. Fueron decisiones presidenciales cuyos datos fueron cubiertos bajo el paraguas de la seguridad nacional. En otros casos, como la refinerÃa Olmeca, la información será resguardada durante cinco años.
Asà o más claro.

