POR JUAN LAGUNAS P.
La relación entre London y Coolbrith se puede sintetizar en lo siguiente: el encuentro entre la última representante del romanticismo pionero y el primer gran autor del realismo industrial estadounidense.
A finales de la década de 1880, el joven escritor, poluto por el trabajo en las fábricas y con la fragancia del mar de San Francisco aún en la indumentaria, entró en la Biblioteca Pública de Oakland. Allà se encontró con una mujer de aspecto aristocrático y mirada profunda: Ina C.
Era una poetisa consagrada, amiga de Mark Twain y Bret Harte; años más tarde serÃa nombrada la primera Poeta Laureada de California. Vio en aquel «chico de los periódicos» un hambre de conocimiento que iba más allá de la simple inquisición.
La progenitora literaria. Ella se convirtió en la guÃa intelectual de aquél. En una época en la que los anaqueles eran santuarios lacrados, le abrió las puertas hacia el conocimiento universal de la letra.
Seleccionaba libros de viajes, historia y filosofÃa para Jack, alimentando su imaginación antes de que él mismo se lanzara a la aventura en el Klondike. Para London, la biblioteca era el único lugar donde no era un obrero explotado. Canalizó su energÃa salvaje a la escritura.
Años después, cuando ya era el autor mejor pagado del mundo y un fenómeno global, nunca olvidó a su mentora. En una carta famosa escrita en 1903, confesó: «No hay mujer en el mundo a la que deba tanto como a usted… me dio la oportunidad de ser algo más que un animal de carga».
Cuando el terremoto de San Francisco de 1906 destruyó la casa de Coolbrith, sus manuscritos y su biblioteca personal, London fue uno de los primeros en acudir en su ayuda, organizando colectas y brindándole apoyo financiero, con lo que devolvió un poco de la generosidad que le dio -cuando él no tenÃa nada-.
Dos cosmos, el mismo ahÃnco. La importancia de esta relación radica en el contraste de sus estilos. Este vÃnculo demuestra que la filologÃa y la poética son, ante todo, dos actos de munificencia. Sin la paciencia y el ojo clÃnico de Ina en aquella librerÃa, es muy probable que el mundo nunca hubiera conocido obras maestras como “El llamado de la selvaâ€. Ella fue el faro que permitió que el talento de London no naufragara en las duras costas de la pobreza.
El misterio simultáneo: el pasado subrepticio.
Ambos compartÃan un sentimiento de «orfandad» o retrospectivo traumático que los unÃa a un nivel subconsciente: ella, sobrina de Joseph Smith (fundador del mormonismo). Tras la muerte de éste y la persecución de su familia, tuvo que huir y cambiar su nombre para ocultar su origen mormón, viviendo siempre con el miedo a ser descubierta. El otro, vástago ilegÃtimo que nunca fue reconocido por su padre biológico (el astrólogo William Chaney).
Esa sensación de ser «outsiders» en la sociedad victoriana de California creó una empatÃa inmediata. Ina no solo lo proveÃa libros; le daba un sentido de pertenencia a una hidalguÃa del espÃritu, lejos del estigma social.
Hacia el final de la existencia de los dos, los roles se invirtieron. Luego del sismo referido, Ina quedó en la pobreza absoluta y con la salud quebrantada. Jack, junto con otros escritores como George Sterling, fundó el «Authors’ Club», especÃficamente para:
- Recaudar fondos para construirle una casa a Ina en San Francisco.
- Asegurarse que «la primera dama de las letras de California» no muriera en la penuria.
- Presionar para que fuera nombrada Poeta Laureada, un tÃtulo que finalmente recibió en 1915 -durante la Exposición Internacional Panamá-PacÃfico-.
Al final, cuando el amanuense partió antes de tiempo hacia ese «valle de la luna» que tanto buscó, aquélla se quedó aquÃ, como un sauce que sobrevive al rayo, custodiando la memoria del muchacho que aprendió a ser hombre entre los estantes. Hoy, sus nombres no solo están en las portadas de los libros, sino entrelazados en el aire, donde la farola sigue encendida para quien tenga apetito de luminiscencia.
BiografÃa referente:
George, Aleta. Ina Coolbrith: The Bittersweet Song of California’s First Poet Laureate. Shifting Sands Press, 2015.

