Por: Alfredo Soberanes 

LOS RETOS DE MARGARITA GONZÁLEZ SARAVIA EN 2026

Rebasado por la ignorancia de un gobernante que con grandes dificultades leía un párrafo de cualquier discurso y que muchas veces terminó llorando, en los últimos años, Morelos se había caracterizado por una marcada segmentación política y de poderes fácticos, donde el Ejecutivo estatal no caminaba en temas de gobernabilidad, seguridad, obras, salud y educación. La entidad quedó en ruinas, defalcada, descuidada, atrasada y violentada; el espejismo del populismo, terminó siendo una trampa que erosionó la calidad de vida de todos los morelenses. 

Empero, aunque la herencia fue nefasta y todavía el pasado año, diversos actores buscaron desestabilizar el gobierno en turno desde adentro y también por fuera, Margarita González Saravia, logró en un año lo que no pudo su antecesor en seis, construyendo puentes sólidos con los poderes fundamentales, diversas fuerzas políticas y sociales. 

Con el Legislativo, no ha existido el estancamiento que dominó otras legislaturas; ergo,  se ha garantizado la aprobación de diversas reformas, logrando los consensos necesarios entre las diversas fuerzas políticas. La capacidad de negociación, respeto, colaboración y ceder en ciertos puntos, ha sido clave para mantener el bien común del estado de Morelos. En ese aspecto, es fundamental que González Saravia siga promoviendo el diálogo abierto y transparente con los legisladores, demostrando que está dispuesta a escuchar todas las voces.

Asimismo, como parte de la reforma constitucional al Poder Judicial del Estado de Morelos y buscando la adecuada gestión de los recursos humanos, financieros y materiales, bajo los principios de legalidad, honradez y servicio público, la gobernadora fue garante para la conformación del Órgano de Administración Judicial de Morelos, el cual, fue instituido por cinco miembros (dos representantes del Poder Legislativo, dos del Judicial y uno del Ejecutivo). 

La inseguridad es uno de los retos que enfrentará Morelos en 2026. Los altos índices de criminalidad, la presencia de grupos delictivos y la violencia constante, han generado un clima de miedo e incertidumbre entre la población. Y aunque la gobernadora ha instruido la implementación de diversas  estrategias para combatir la delincuencia, y fortalecido a las instituciones de seguridad para garantizar la protección de los ciudadanos, se ha quedado a deber en la materia. 

Además, Morelos necesita diversificar su economía y generar empleos de calidad para mejorar el nivel de vida de sus habitantes. La gobernadora deberá promover la inversión privada, apoyar a las pequeñas y medianas empresas, y fomentar el turismo sustentable. La clave estará en crear un clima de negocios favorable que atraiga inversiones y genere oportunidades para todos. Desafortunadamente, la entidad cerró mal el 2025 en materia de Desarrollo Económico y de Trabajo, tras el cierre de Nissan; la negligencia y omisión del secretario Víctor Sánchez Trujillo puso mal a Morelos inclusive a nivel nacional. 

Otro de los desafíos para el Ejecutivo estatal en el recién iniciado año, es la presión de la mafia del transporte, quienes exigen elevar la tarifa mínima del pasaje a 15 pesos. En ese sentido, la gobernadora precisó, que no incrementarán el precio del transporte, cuando las unidades no se  encuentran en condiciones óptimas, porque incluso han tenido que retirar de circulación, a los microbuses considerados “chatarra”. Asimismo, la mandataria aseguró que la prioridad es modernizar el transporte público y beneficiar a adultos mayores y estudiantes. Al tiempo con este asunto. 

Por otra parte, la tierra de Zapata ha invertido de manera adecuada en infraestructura para mejorar la competitividad y la calidad de vida de sus habitantes. La gobernadora destinó grandes recursos en la construcción y el mantenimiento de carreteras, puentes, hospitales y escuelas. También ha mejorado notablemente la conectividad digital, ampliando la cobertura de diversos servicios y promoviendo el desarrollo urbano y sustentable.

Además, la gobernadora debe seguir implementando políticas públicas que promuevan la transparencia, la rendición de cuentas y la participación ciudadana en la gestión pública. Esto incluye fortalecer los órganos de control, sancionar a los funcionarios corruptos (aquí todavía hay trabajo por hacer) y garantizar el acceso a la información pública. La clave estará en generar confianza en las instituciones y en promover una cultura de legalidad.

Es preciso destacar, que en un año González Saravia no ha gobernado Morelos sola, porque gracias a sus múltiples recorridos, donde no solo escucha, sino resuelve, ha encontrado y ha dado apoyo a la sociedad civil, alcaldes, empresarios, académicos y líderes sociales. Es fundamental que la gobernadora siga abriendo espacios de participación ciudadana, trabajando de la mano con las organizaciones sociales para resolver los problemas del estado. La transparencia y la rendición de cuentas serán clave para generar confianza y apuntalar la legitimidad.

Lo cierto es que… el 2026 se presenta como un año lleno de desafíos para Margarita González Saravia. La constante evaluación de su gabinete y su actuación ante la falta de resultados, será determinante para seguir construyendo y transformando un buen gobierno. La gobernabilidad en Morelos dependerá de su capacidad para construir consensos, para dialogar con todos los actores políticos y sociales, sobre todo, ante el proceso electoral que se vislumbra lejos, pero que como todos sabemos, iniciará este año. 

¡Gracias por su confianza!

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