Jesús Sedano
Llega la primavera y, también llegan a mi memoria momentos para recibir la estación del año que se asocia con la renovación, alegría, de vitalidad. Esperar esta fecha para ver a la naturaleza de nuestro entorno florecer.
Una de las cuatro estaciones para disfrutar del agua en las albercas y disfrutar de los días soleados. Recibir la primavera con el equinoccio, vestirnos de color blanco o colores claros, visita a una zona arqueológica, estar con la familia.
Una infancia acompañada de historia, cultura. Saber que ibas a conocer una zona rodeada de naturaleza, una de las etapas inolvidables. Salir de casa, vivir y sentir la emoción del recorrido, entre platica, risas, aventuras e imprevistos.
Llegar y admirar una pirámide, ruinas, o vestigios. No olvido las indicaciones, el tener respeto a los espacios. Mirar a las demás familias, la gente que habita cerca de estos espacios. Una organización para educar, preservar, transmitir.
En Resumen, escribo ser parte de las ceremonias, ver a la gente de las comunidades caracterizarse, narrar, representar, el olor a copal, las flores blancas, el sonido del caracol, los tambores.
Una presencia prehispánica, una manera de aprender y reconocer nuestra historia, identidad. Las ganas de empezar a subir los escalones de la pirámide, sentir el viento, el sonido de las aves.
Llegar a la cima, apreciar la vista, observar el cansancio de unos, la esperanza de otros. El tiempo, los años y la memoria presentes para esta fecha. Ahora, muchas zonas destruidas, restringidas, maltratadas y quizá, en el olvido.
Ruinas entre ruinas. Conservar con respeto estas visitas. Han pasado los años, nuestra historia se queda ahí, entre fotografías.
Revivir estas visitas, apreciar los movimientos de los rayos de sol. Aprovechar la gastronomía, el atardecer ¡cultura vida!
Las excursiones, entre compañeros, amigos, profesores; llevar el cuaderno para anotar información, la cámara fotográfica, formar parte de un equipo y realizar trabajo de campo.
Termino de escribir, con gran nostalgia, entre recuerdos. La entrada de la primavera, es motivo de estar cerca de un lugar, espacio de vida. Si llegas a visitar una zona arqueológica recuerda respetar, vestir ropa ligera, hidratarte. Lo más importante sentir la energía y transmitir a los demás.
Reunirnos en torno a celebrar el comienzo, en cada pueblo, región marca la renovación de un periodo nuevo. Así termino e invito a revivir esta temporada de vida y, si puedes renovarla con tus seres queridos adelante.




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