Por Ray Cárdenas
¿Qué tiene que pasar en este país para que la presidenta, en el ámbito federal, empiece a tomar en serio lo que realmente está ocurriendo?
Hace apenas una semana, mientras en Cuernavaca rompíamos un récord con lo que mejor nos representa —el taco acorazado, una iniciativa ciudadana impulsada por el grupo Identidad y por mi querido César Salgado Castañeda—, en gran parte de México se vivían hechos que, nos guste o no, tienen tintes de terrorismo.
Y no, por más que la presidenta Claudia Sheinbaum insista en negarlo, la realidad es otra.
Aquí hubo fiesta, organización y esfuerzo colectivo, con participación del ayuntamiento y de muchas personas que le pusieron alma y corazón. Pero en el resto del país hubo violencia, incendios, amenazas y miedo.
Entonces uno se pregunta:
¿qué más necesita ver nuestra mandataria para reconocer la gravedad del problema?
La intervención de Estados Unidos nos parece, por un lado, irrespetuosa. Pero, por otro, la agradecemos en silencio, porque seguimos fingiendo que nuestra soberanía no ha sido trastocada… cuando en realidad ya lo está.
Se ganó algo de reconocimiento internacional, sí. Eso no se puede negar.
Pero también quedó claro que ni siquiera desde Palacio Nacional se tenía pleno conocimiento de lo que estaba ocurriendo.
Después vemos al secretario de la Defensa conmovido por una carta, pero sin explicar esa fotografía con un integrante del llamado “cártel de las cuatro letras”, el Cártel Jalisco Nueva Generación.
Con una mano construyen, con la otra destruyen.
Así no se puede.
La situación es preocupante, especialmente en Morelos.
Hay que decirlo: existe un esfuerzo real de la gobernadora Margarita González Saravia por hacer que las cosas funcionen. Pero no todos jalan parejo.
Y se nota.
Los que trabajan, brillan.
Los que no, destacan todavía más… por su ausencia.
Y lo peor: no justifican el sueldo que les pagamos todos los morelenses.
Finalmente, quiero cerrar con lo que sucede en la Universidad Autónoma del Estado de Morelos.
Autónoma para tomar decisiones, sí.
Pero dependiente del presupuesto público para sobrevivir.
Lo ocurrido con la desaparición de una joven no es un tema menor. No puede minimizarse. Es una llamada de atención para toda la comunidad universitaria y para las autoridades.
Los jóvenes de hoy son quienes dirigirán el Morelos y el México del mañana.
Y que no se les olvide: muchos de los que hoy están en el gabinete salieron de ahí. De esa rebeldía, de esa participación, de esa lucha… o simplemente de estar en la foto.
Mucho trabajo tiene la rectora.
Es tiempo de las mujeres, sí.
Aunque no todas caminen al mismo ritmo.
La que hoy nos representa sigue dando el todo por el todo.
Gobernadora, la entendemos: no es fácil poner orden en la casa, y menos cuando no todos ayudan.
Pero ya estuvo de ternuras.
Viene el Mundial. Será un momento histórico para Morelos, porque somos la capital más cercana a la capital del país. Y no podemos salir con el pretexto de siempre: que no hay condiciones, que la inseguridad, que no se puede.
No,chikukis
Eso ya da vergüenza.
Una reflexión sencilla:
En Morelos se quemaron algunos Oxxos.
Pero en México se atacaron más de 60 Bancos del Bienestar.
¿Contra quién cree usted que está enojado el “cártel de las cuatro letras”?
No hay que ser adivino.
Basta con pensar mal… y acertar.
Ya me voy, porque mi abuelita dice que me ponga a trabajar y deje de andar alborotando gente.
Pórtense bonito.
Recuerden que de lunes a viernes nos vemos a las 8, en Los Hijos de la Guayaba.




Dejar un comentario