Por Carolina Ruiz Rodríguez*
La llegada por segunda ocasión de Donald Trump al gobierno de los Estados Unidos modificó de manera sustancial el escenario de los flujos migratorios, no solo en nuestro país, sino en buena parte del continente y del mundo.
México dejó de ser únicamente un territorio de paso para consolidarse también como país de destino para miles de personas que, ante el endurecimiento de las políticas migratorias estadounidenses, han optado por solicitar asilo o reconstruir su vida en suelo mexicano.
La movilidad humana en el continente cambió de forma profunda. Diversos flujos provenientes de países sudamericanos y centroamericanos se dispersaron y reconfiguraron sus rutas. El llamado “sueño americano” dejó de ser, para muchos, una meta viable ante el blindaje fronterizo y el clima de persecución.
A partir del 20 de enero de 2025, con el regreso de Trump a la Presidencia estadounidense, se reforzaron las medidas restrictivas: se blindaron las fronteras, se endureció el discurso contra la migración —incluso criminalizándola— y se intensificaron redadas y operativos contra personas en situación irregular con fines de deportación.
Los efectos fueron inmediatos. El Pew Research Center documentó que los encuentros de migrantes en la frontera entre México y Estados Unidos durante el año fiscal 2025 descendieron a 237 mil 538 casos, el nivel más bajo registrado en más de cinco décadas. Esta cifra representa una reducción drástica frente a los más de 1.5 millones de encuentros reportados en el año fiscal previo.
Al mismo tiempo, y en gran medida derivado de presiones políticas y comerciales, México reforzó la vigilancia en sus fronteras norte y sur. Esta estrategia contribuyó a la disminución del flujo migratorio hacia el norte y, de manera paralela, a que muchas personas comenzaran a mirar hacia el llamado “sueño mexicano” como una alternativa real de permanencia y desarrollo.
En cuanto al número de repatriaciones, de acuerdo con Sergio Salomón Céspedes, titular del Instituto Nacional de Migración, desde el inicio del segundo mandato de Trump han sido retornados a México 151 mil 617 connacionales, lo que equivale a un promedio de 415 personas por día. Como referencia, durante el primer mandato del presidente estadounidense, el promedio diario de deportaciones fue de 524 mexicanos.
Incluso el ritmo promedio de deportaciones de mexicanos, tanto en el primero como en el segundo periodo de Trump, resulta menor en comparación con el registrado durante el gobierno de Joe Biden. En los cuatro años de su administración fueron deportados 839 mil 759 mexicanos, es decir, un promedio anual de 209 mil 939, lo que equivale a aproximadamente 575 personas por día.
Este panorama confirma que la migración en 2025 no solo se redujo en volumen hacia Estados Unidos, sino que se transformó en su lógica y dirección. México enfrenta hoy una realidad distinta: ya no es solamente la antesala del norte, sino un país que debe consolidar políticas públicas de integración, inclusión, empleo y protección de derechos humanos para quienes han decidido quedarse o han retornado.
Pero asumirnos como país de destino no es sólo un dato estadístico: es un giro histórico. Implica transformar nuestras instituciones, fortalecer nuestros sistemas de salud y educación, garantizar acceso al trabajo formal y combatir cualquier forma de discriminación. Significa reconocer que la migración ya no es un fenómeno ajeno ni transitorio, sino parte estructural de nuestra realidad social y económica.
México tiene frente a sí una disyuntiva: reaccionar con improvisación o construir una política migratoria de Estado, con visión de largo plazo, enfoque humanista y responsabilidad compartida. Porque cuando un país deja de ser solo puente y se convierte en hogar, la obligación ya no es contener, sino integrar; ya no es administrar el flujo, sino garantizar dignidad.
La historia nos colocó en este punto. La pregunta es si estaremos a la altura del momento. En nosotros, todos, está la respuesta.
* Presidenta de la Comisión de Atención a Personas Migrantes del Congreso del Estado de Morelos




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