Por: Alfredo Soberanes
¿PARA CUÁNDO LA MODERNIZACIÓN DEL TRANSPORTE?
¿Hasta cuándo soportaremos el chantaje de los transportistas en Morelos? Hartos de unidades en malas condiciones, choferes prepotentes que, cuando no se pelean, van echando carreritas o agrediendo pasajeros, muchas veces sin respetar los descuentos a las personas de la tercera edad o estudiantes. Ahora resulta que estos abusivos exigen un aumento del 50% en la tarifa. ¡Que descaro!
Su argumento, es el mismo de siempre: que si la inflación, que los aumentos al combustible, que si los costos operativos. La verdad, es que quieren llenarse los bolsillos a costa de la necesidad de la gente. Mientras tanto, sus camiones siguen siendo una vergüenza: con parches por todos lados, ventanas rotas, asientos con hoyos, goteras, sucios, inseguros y contaminantes. ¿Dónde está la modernización? Las bocinas para escuchar a todo volumen el disco de Los Ángeles Azules o corridos tumbados, no cuentan; las pantallas para ver La Rosa de Guadalupe, no cuentan; los peluches en el tablero y cabezas de muñeca en las palancas de velocidades tampoco cuentan, y menos los timbres de apretar al pollo hasta que chille, para avisar la bajada.
Y no se trata de escribir sin argumentos, porque en varios estados del país, existe un transporte público digno y barato; modernizado en pro de la ciudadanía. Salvo sus excepciones y su nivel de gobierno.
Por su parte, la gobernadora Margarita González Saravia con un sentido demócrata, ha escuchado en diversas mesas de diálogo a los transportistas, a quienes ha instado a renovar sus unidades, anteponiendo el bienestar de la ciudadanía. Sin embargo, dejó claro que no cederá ante chantajes ni permitirá que se negocie un aumento sin que se avance en la modernización del servicio y el retiro de aquellas unidades que ya no cumplen con los estándares mínimos de calidad.
La postura de González Saravia ha sido bien recibida por organizaciones civiles y estudiantes, quienes se han manifestado en contra de un aumento en el pasaje que no venga acompañado de mejoras sustanciales en el transporte público.
Ahora, la responsabilidad recae en los transportistas. Si realmente desean un aumento en la tarifa, deberán demostrar su compromiso con la modernización del servicio. Esto implica invertir en unidades nuevas, capacitar a sus conductores y garantizar la seguridad de los pasajeros. De lo contrario, la gobernadora ha dejado claro que no habrá margen para la negociación.
En el hipotético caso de aumentar el pasaje, Y poniendo como ejemplo el más básico de los costos de traslado por mes. Para un joven que solo usaría transporte público, la ida y vuelta a su casa para asistir a la escuela, diario gastaría 30 pesos, a la semana 150 pesos, y al mes poco más de 600 pesos. Esto, por un solo miembro de la familia.
El reto es mayúsculo, pero la oportunidad de transformar el transporte público en Morelos es aún mayor. La gobernadora ya marcó la pauta: modernización a cambio de diálogo.
Lo cierto es que… los transportistas, aún no están a la altura de las circunstancias, y Morelos merece un transporte público digno, seguro y eficiente. Mientras tanto, esa gran mafia de transportistas corruptos debe mejorar, de lo contrario, en el mínimo de los casos adiós aumento, y en el mayor, hasta nunca concesiones.
¡Gracias por su confianza!




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