Por Equipo #EnResumen
El pasado 31 de diciembre comenzaron a circular en redes sociales diversas publicaciones en las que se informaba sobre el presunto desalojo de trabajadores del Ayuntamiento de Emiliano Zapata y la suspensión de labores, luego de que se diera a conocer un supuesto robo ocurrido durante la madrugada en el edificio municipal.
La noticia causó duda y consternación entre la población, ya que ciudadanos y empleados municipales cuestionaron la veracidad de los hechos. Uno de los principales señalamientos fue la existencia de múltiples cámaras de videovigilancia tanto al interior del Ayuntamiento como en la explanada principal del Zócalo, justo frente al edificio municipal. No obstante, de manera oficial se informó que dichas cámaras no se encontraban en funcionamiento al momento del presunto robo, versión que ha sido considerada poco creíble por diversos sectores de la sociedad.
Esta situación generó mayor desconfianza debido a que, en un informe previo, el presidente municipal Santos Távarez había dado a conocer que se destinaron recursos públicos para la instalación de sistemas de videovigilancia. Asimismo, empleados municipales señalaron que de manera habitual dos elementos de la policía se mantienen en guardia resguardando el inmueble; sin embargo, el día de los hechos no se encontraban presentes, sin que hasta el momento se haya explicado el motivo.
De manera anónima, trabajadores del Ayuntamiento denunciaron además que no han recibido el pago de su aguinaldo conforme a lo establecido por la ley, y que a algunos se les entregaron cantidades menores a las correspondientes. Estas declaraciones han generado especulación en redes sociales sobre un posible autorrobo, presuntamente para justificar la falta de recursos destinados al cumplimiento de dicha prestación laboral.
Aunado a ello, empleados municipales han señalado que durante el transcurso del año han existido múltiples irregularidades dentro del Ayuntamiento, las cuales también han sido denunciadas de forma anónima. Entre estas, aseguran que varios jefes de área presuntamente no cumplen con horarios laborales, ya que únicamente acuden por lapsos cortos y posteriormente se retiran, mientras que los trabajadores operativos son quienes asumen la mayor carga de trabajo.
Asimismo, los denunciantes sostienen que a muchos empleados se les obligó a firmar contratos en los que aparecen como eventuales, a pesar de desempeñar funciones permanentes, con el objetivo de evitar el pago de horas extras, días festivos y fines de semana, aun cuando son requeridos para laborar en esos días. En contraste, señalan que funcionarios cercanos al presidente municipal presuntamente reciben bonos elevados, incrementos salariales constantes y, en algunos casos, ni siquiera se presentan a laborar.
De igual forma, los trabajadores denunciaron la presunta existencia de aviadores en la nómina municipal, es decir, personas que cobran un salario sin desempeñar funciones reales dentro del Ayuntamiento.
Por otra parte, en plataformas digitales se pueden encontrar publicaciones de personas que afirman ser trabajadores del Ayuntamiento, quienes señalan que días antes del presunto robo, el tesorero municipal José Reynold Quiñones y el secretario municipal Jorge García, conocido como “El Chaparro”, habrían solicitado que se respaldara la información contenida en las computadoras oficiales.
Estos hechos han provocado inconformidad entre los habitantes de Emiliano Zapata, quienes también manifiestan su descontento por el incremento de los índices delictivos durante el último año, la falta de pavimentación de calles y el hecho de que diversas obras anunciadas por la administración municipal se han realizado, en su mayoría, con recursos federales.
Hasta el momento, las autoridades municipales no han presentado pruebas que esclarezcan lo ocurrido ni han emitido una postura oficial respecto a las denuncias laborales, por lo que la ciudadanía exige transparencia y una investigación a fondo que permita conocer la verdad de los hechos.







Dejar un comentario