Daniel Alcaraz
Van transportistas por más dinero
¿Y la opinión de los usuarios?
El servicio de transporte público, tanto colectivo como sin itinerario fijo, ya da por hecho un nuevo incremento a sus tarifas. Ellos no se miden; están poniendo sobre la mesa el costo de la parada mínima en 15 pesos, lo cual sería una locura para el bolsillo de los usuarios. Sin embargo, lo que buscan es dejarla, al menos, en 12 pesos.
Como si fueran delincuentes, ya gobierno y empresarios del ramo se han reunido en diversas ocasiones para hablar del tema “en lo oscurito”. El asunto es que, en estas negociaciones, hasta donde sabemos, no ha habido presencia de los principales afectados: los ciudadanos que utilizan esas unidades, muchas de ellas literalmente “chatarra” para su movilidad. Entonces, se está agrediendo el interés colectivo.
Nos parece que es una grosería y falta de respeto al pueblo que, en temas de tanto impacto social como el del servicio de transporte público, se tomen decisiones unilaterales, sin valorar los alcances de los efectos a la economía familiar con una alza que golpeará severamente sus bolsillos.
¿Ya se levantaron los estudios socioeconómicos al respecto? ¿Qué porcentaje de los ingresos de un padre de familia con dos hijos en la escuela se destinará al pasaje de ida y vuelta? ¿Cuál sería el compromiso de los permisionarios en correspondencia por una tarifa superior? Lo menos que se tiene que tener en la mesa son esas interrogantes resueltas.
Ahora bien, quienes utilizamos las unidades de transporte colectivo eventualmente para trasladarnos damos fe del mal estado en que se encuentran muchas de ellas. Algunas son cajas mortuorias ambulantes y nunca la autoridad las ha hecho cumplir en su mejora, aunque esos empresarios firmen en el acuerdo para adquirir automotores nuevos.
Morelos es uno de los estados con los costos más altos en las entidades del país. Los usuarios casi van arriesgando la vida en cada viaje. Los operadores, en buen número, adolecen de capacitación y certificación, y su trato no es el mejor con sus pasajeros.
El gobierno estatal deberá justificar ante el pueblo el encarecimiento de la parada mínima. Si la dejamos en 12 pesos, una familia que tenga que usar el servicio para llevar a dos hijos menores al colegio estaría pagando seis viajes: tres de ida y tres de regreso, porque uno de los padres los llevaría. Diariamente destinarían 72 pesos para ellos; más el lunch y algo de dinerito para los chamacos, se elevaría a los 120 o 130 pesos. Muy difícil, ¿no cree usted?




Dejar un comentario