Por: Alfredo Soberanes
GODOY EN ENTREDICHO
La reciente embestida de Ernestina Godoy, flamante “fiscal carnal” estrella de la República, contra María Amparo Casar, presidenta de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, levanta más que sospechas ¿Es Godoy una procuradora de justicia o una vengadora al servicio de Morena? Y eso que va empezando; cuidado Uriel.
Tal parece que Godoy, fue colocada estratégicamente para saldar cuentas pendientes, otorgar impunidad a los leales y perseguir a la oposición. Y qué mejor manera de hacerlo que desempolvando un caso de hace 21 años, convenientemente rescatado del olvido por el mismísimo expresidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO).
La Fiscalía General de la República (FGR) anunció una “revisión” de la investigación contra María Amparo, para verificar que haya sido integrada de acuerdo a la ley. Empero, aquí surge la duda sobre si este movimiento responde a una genuina preocupación por el debido proceso o a una estrategia para dilatar el caso, especialmente dado el papel crítico de Casar hacia el gobierno.
La acusación contra Casar, por supuestamente haber obtenido ilegalmente una pensión vitalicia de Pemex tras el fallecimiento de su esposo, denota, huele y apesta a una nueva cortina de humo del régimen. Es creíble que, después de dos décadas, este caso resurja precisamente ahora que Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, ha puesto en jaque a la 4T con la investigación, de la casa gris en Houston, de José Ramón López Beltrán, hijo de AMLO.
Según la FGR el proceso fue iniciado cuando estaba a cargo Alejandro Gertz Manero, y no la actual titular. Aunque aquí, el seguimiento y desenlace es lo que cuenta; la persecución está a la vista.
La pregunta es obligada: ¿Así actuará la “impecable” fiscal Godoy y su sed de justicia, en casos como el del senador Adán Augusto López y otros miembros prominentes de Morena, señalados por desvíos y actos de corrupción? ¡Ah, claro! Seguramente habrá que darles el beneficio de la duda.
Esperemos que en realidad, Ernestina Godoy muestre lealtad con la justicia, y no con el proyecto político de la 4T. Porque su actuar no solo puede socavar la credibilidad de la Fiscalía, sino que también puede enviar un mensaje perturbador a todos aquellos que se atrevan a cuestionar al régimen: cuidado, porque aquí no hay perdón ni olvido.
Lo cierto es que… la actuación de la fiscal Godoy está en entredicho, porque tanto el poder puede ser utilizado para silenciar a las voces críticas y proteger los intereses de unos pocos, como puede ser una verdadera garantía de implacable justicia sin distingos. La transparencia de Ernestina está en tela de juicio. La FGR debe actuar con nitidez y celeridad para disipar cualquier suspicacia de persecución política. Al tiempo.
¡Gracias por su confianza!




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