Claudia Sheinbaum celebró su primer Informe de Gobierno este domingo en el Zócalo de la Ciudad de México, ante una multitud de más de cien mil personas. En su discurso, destacó su compromiso con la justicia y la lucha contra la corrupción, pero la atención se centró en las decisiones de protocolo, especialmente en la ubicación de ciertos políticos detrás de vallas. Esto ha generado especulaciones sobre las tensiones internas dentro de Morena y las relaciones con su administración.
Sheinbaum Pardo, en un evento que reflejaba su postura contra la corrupción, expresó: “Quien traiciona al pueblo, quien roba al pueblo, enfrenta a la justicia”. Esta declaración no solo resaltó sus políticas, sino que también parece haber sido dirigida a figuras dentro de su propio partido, ante los recientes escándalos que han salpicado a algunos de sus miembros más cercanos.
El protocolo del evento fue notablemente selectivo. Varias figuras del legislativo y de Morena fueron colocadas detrás de vallas, lo que ha provocado especulaciones sobre el clima político interno. Entre los relegados estuvieron Adán Augusto López Hernández, exgobernador de Tabasco, y Ricardo Monreal, líder de los senadores de Morena. Ambos han sido figuras polémicas, y sus posiciones en el evento parecen reflejar las tensiones dentro del partido.
Junto a ellos estuvieron Manuel Velasco Coello, senador del PVEM, y Andrés Manuel López Beltrán, hijo del presidente López Obrador, quienes también quedaron tras las vallas. Esta separación visibiliza las diferencias dentro de Morena, especialmente cuando se observa el contexto de los recientes enfrentamientos políticos y la creciente fragmentación del partido.
La primera fila y la imagen de unidad:
En contraste, la primera fila fue ocupada por 28 gobernadores de Morena y otros partidos, quienes mostraron su apoyo a la mandataria. Entre estos se encontraban los gobernadores de estados clave como Veracruz, Puebla y Nuevo León, lo que refuerza el respaldo a su gobierno. Además, miembros de su gabinete, como Rosa Icela Rodríguez, Juan Ramón de la Fuente, Ariadna Montiel y Mario Delgado, acompañaron a Sheinbaum en el escenario.
Ausencias relevantes:
La falta de Omar García Harfuch, secretario de Seguridad, y Marcelo Ebrard, secretario de Economía, llamo la atención. Ambos, figuras importantes en su administración, no asistieron al evento, lo que ha dado lugar a especulaciones sobre sus relaciones con la presidenta.
Las decisiones de protocolo y las ausencias no son meros detalles organizativos, sino que reflejan las luchas internas por el control del poder en Morena. A pesar de su discurso de unidad, las tensiones dentro del partido son evidentes. La imagen de los gobernadores al frente y los disidentes tras las vallas subraya las divisiones políticas que podrían afectar la estabilidad y el futuro del movimiento de la Cuarta Transformación.
El primer Informe de Gobierno de Claudia Sheinbaum dejó en claro que el camino hacia la consolidación de su administración no solo implica desafíos externos, sino también la gestión de un partido profundamente dividido por el control del poder de Morena.




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