Dr. Angel Darien Zapata Marin
En México, miles de familias enfrentan cada año conflictos legales y personales debido a la falta de un testamento. Herencias disputadas, juicios prolongados y rupturas familiares son el costo de no prever la transmisión del patrimonio. Elaborar un testamento no es solo un trámite legal: es un acto de responsabilidad que asegura que los bienes se repartan conforme a la voluntad del testador, evitando problemas innecesarios a los seres queridos.
¿Qué es un testamento?
El testamento es un acto jurídico mediante el cual una persona expresa su voluntad sobre cómo habrán de distribuirse sus bienes y derechos después de su muerte. En México, el más común es el testamento público abierto, otorgado ante notario público, pero también existen figuras específicas como el testamento agrario, aplicable en materia de bienes ejidales o comunales.
Diferencias principales
- Ámbito de aplicación: el testamento notarial aplica a todo tipo de bienes; el agrario solo a los ejidales o comunales.
- Autoridad competente: el primero lo tramita un notario; el segundo se realiza ante autoridades agrarias.
- Efectos legales: ambos aseguran certeza jurídica, pero en contextos distintos: patrimonio civil en el caso del notarial, y patrimonio agrario en el caso del agrario.
Conclusión
Hacer un testamento es un acto de amor y previsión. Ya sea ante notario público o en materia agraria, esta decisión evita conflictos, protege a la familia y da certeza jurídica. Heredar bienes es importante, pero heredar paz y armonía es aún más valioso.En pocas palabras: hacer un testamento no es pensar en la muerte, es asegurar la tranquilidad de los que más queremos.




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