Por Ray Cárdenas
1 de septiembre de 2025. México se levanta estrenando Poder Judicial… que parece más grupo norteño que institución. Sí, porque aquí los acordeones son la ley. Ramón Ayala estaría feliz: “¡se abre la sesión, mis compas!”
—Pa’ que vean que la justicia sí canta… aunque desafinada.
La presidenta Claudia Sheinbaum nos pintó un México tan perfecto que ni Walt Disney con resaca lo habría imaginado. Un país maravilloso, fascinante, donde todo funciona…
—Bueno, hasta el Metro, dicen… ¡ya nomás falta que no se inunde!
Ese México de fantasía donde no hay baches, no hay corrupción y las instituciones sí trabajan…
—O sea, un México que solo existe en PowerPoint.
Pero bajemos del castillo de Disney y entremos al Morelos real.
En Xochitepec, el alcalde que un día es PRI, otro día Morena y al siguiente quién sabe, gobierna como si armara un rompecabezas de 5 mil piezas sin foto de referencia. La inseguridad manda y la esperanza ya pide asilo político.
—¡Eso sí es pueblo mágico! Porque lo poco bueno… ¡desaparece!
En Zapata, el alcalde anuncia que se bajará el sueldo para dárselo al pueblo.
—¡Qué corazón! Aunque con lo que roba por un lado y reparte por el otro… ¡ni en diez sexenios le alcanza!
En Temixco, ni cómo ayudarles. Votaron pensando que les caería el milagro… y les cayó la cruda. Enseñarles a gobernar es como querer que un perico cante como Pavarotti.
—Y encima ya sueñan con ser diputados. ¡De perdido que aprendan a sumar primero!
En Cuernavaca, la capital, la tragicomedia sigue. Con Cuauhtémoc teníamos un alcalde que gobernaba como jugaba: a patadas, a la fiesta y de portadita. Nadie lo juzgó porque, bueno, era futbolista y americanista.
—Eso aquí da fuero vitalicio.
Ahora con José Luis, resulta que tiene pacto con Tláloc. Sale 48 horas de la ciudad y pum… tormentas, inundaciones, desgracias.
—¡Ni Chapulín Colorado traía tanta mala suerte!
Y desde Palacio Nacional, cada 15 días, el secretario de Seguridad nos receta sus letanías de dos horas. Mucho bla bla bla, poca acción.
—Discursos que ni para arrullar sirven, ¡porque la gente sigue perdiendo el sueño con tanta balacera!
La gran pregunta: ¿En cuál México vive usted? ¿En el de Claudia versión Disney o en el de la película de terror que vemos diario?
Mire de Fernández Noroña, no vamos a decir nada, porque mientras se siga aplaudiendo al payaso, éste seguirá haciendo trucos por otro lado pero en el mismo tenor que este senador sucho defensor de las minorías pero hoy capitalista, se lave la boca antes de hablar del maestro Juan salgado Brito, que sí es ya de veras un político en toda la extensión de la palabra
Como decía mi abuelita:
—“Estás viendo… y no ves”.
Pórtense bonito, mis reyes, porque aquí seguimos. Y si no se enojan, nos vemos en la próxima función de este circo político con boleto pagado… por usted.




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