Por: Alfredo Soberanes
LA CONGRUENCIA, UN LUJO QUE NO TODOS PUEDEN DARSE
El fin de semana, durante una reunión en el Senado, con estudiantes de la “Escuela de Formación por La Paz y la Democracia”, nuestro querido senador Gerardo Fernández Noroña, conocido por su elocuencia y defensa de los valores de la izquierda, tuvo un pequeño “intercambio de ideas” con Victoria Montes de Oca, una inteligente estudiante de Ciencias Políticas de la Universidad Autónoma del Estado de México.
La joven, con la audacia propia de la juventud, se atrevió cuestionar al legislador sobre su congruencia, misoginia y machismo. ¡Imagínense! ¿Noroña, un misógino? ¡Imposible! Seguramente la estudiante confundió al senador con algún otro político de esos que abundan en la derecha.
Empero, el asunto no quedó ahí. Montes de Oca, recordó un supuesto comentario misógino de Noroña hacia la senadora Lilly Téllez. ¡Oh, la indignación! El senador, visiblemente afectado, negó rotundamente haber proferido tales palabras y, con la caballerosidad que le caracteriza, desafió a la estudiante a probar su acusación. La estudiante también se atrevió a cuestionar la congruencia del senador con el tema de la austeridad, mencionando su modesta casita de 12 millones de pesos en Tepoztlán. ¡Qué barbaridad! ¿Acaso no sabe Victoria que la austeridad es solo para el pueblo, no para los senadores que luchan por él?
Noroña, con la sabiduría que le da la experiencia, explicó que la joven confundía la austeridad pública con la personal. ¡Claro! Una cosa es el dinero del pueblo y otra muy distinta el patrimonio personal de un servidor público. Además, acusó a sus críticos de racismo y clasismo. ¿qué tiene de malo que un hombre de izquierda se dé ciertos lujos?
Lo cierto es que… Noroña sigue en el ojo del huracán, generado un intenso debate sobre la congruencia en la política mexicana. Además, la congruencia es un lujo que no todos los políticos pueden permitirse.
Reporte Exprés
Y hablando de austeridad, la ministra propuesta por el expresidente Andrés Manuel López Obrador, de nombre Loretta y de apellidos Ortiz Ahlf, con la sensibilidad que la caracteriza, ha levantado la voz para quejarse del “terrible” recorte salarial en la Suprema Corte. ¡Pobre, ahora solo ganará 137 mil pesos al mes! Una miseria, considerando la “enorme responsabilidad” que conlleva su cargo.
Pero no se preocupen, Loretta no se privará de sus gustos. Con su salario, más su pensión del Seguro Social y otra por viudez, podrá seguir disfrutando de sus viajes y comidas en restaurantes de lujo ¿también cobrará la pensión del Bienestar? ¡Y con dinero propio, eh! Que no se confunda la austeridad republicana con los placeres personales –diría Noroña-. Al fin que la justicia, es un lujo que solo algunos pueden permitirse.
¡Gracias por su confianza!




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