Mirna Zavala Zuñiga dejó su puesto como secretaria de Hacienda del gobierno de Morelos el 15 de agosto, marcando el final de su gestión en esa dependencia. Su salida coincide con diversas polémicas en torno a su administración, incluidos cuestionamientos sobre propiedades no del todo claras en su declaración patrimonial, y la falta de pago a proveedores. Esta situación ha generado un ambiente de especulación sobre el futuro de otros exfuncionarios de la administración de Cuauhtémoc Blanco.
Zavala Zuñiga fue nombrada en 2018 por el entonces gobernador Cuauhtémoc Blanco como titular de la Secretaría de Administración del gobierno de Morelos. Tras tres años en ese cargo, fue electa diputada local por el Partido Encuentro Social (PES), y posteriormente, se incorporó al Movimiento Regeneración Nacional (Morena).
Al finalizar su gestión en la Secretaría de Hacienda, varios proveedores denunciaron la falta de pagos, aunque Zavala explicó en su momento que los recursos estaban disponibles, pero la dispersión se veía limitada por la “inexperiencia administrativa” de algunos miembros del gabinete.
Uno de los aspectos más controvertidos fue la declaración patrimonial de Mirna Zavala, en la que figuraba un terreno en la colonia Vista Hermosa, una de las zonas más exclusivas de Cuernavaca, registrado a nombre de su esposo, Sergio Israel González Macedo, quien ocupa el cargo de titular del Registro Civil del gobierno estatal.
A pesar de que Zavala explicó que se trataba de un terreno con cisterna, no aclaró el origen de los recursos con los que fue adquirido, dado su alto valor. Este terreno fue objeto de interrogantes, pues no sería posible adquirirlo con los salarios de Zavala como diputada y funcionaria pública.
Por otro lado, la diputada Sandra Anaya Villegas, también miembro de Morena, ha sido señalada por su presunta implicación en la compra irregular de terrenos en el Lago de Tequesquitengo. Anaya, quien fue secretaria de Administración y Finanzas del gobierno de Cuauhtémoc Blanco, se encuentra en el centro de un escándalo tras la adquisición de terrenos a precios inferiores a los del mercado.
Además, la legisladora ha sido criticada por presumir viajes de lujo a lugares como la Muralla China, Ámsterdam, Brujas y Nueva York, lo que contrasta con su salario mensual como diputada, que asciende a 79 mil pesos. En su defensa, Anaya negó que los viajes fueran recientes y afirmó que sus recursos no provienen del erario.
Y, mientras Sandra Anaya presume viajes por el mundo, su actividad legislativa ha sido tan escasa como sus explicaciones sobre sus lujos. De hecho, en lo que va de su mandato como diputada, la única iniciativa presentada por Anaya fue una propuesta para la creación de un “Registro Nacional de Paros Cardiacos Extrahospitalarios”, una iniciativa que permanece pendiente de revisión desde abril de este año.
Con su salario de 79 mil pesos mensuales, y los viajes a destinos de alto perfil, el contraste entre lo que cobra y lo que presenta como labor legislativa resulta, cuando menos, irónico.
Recientemente, se conoció por el titular de la Fiscalía Anticorrupción del estado, Leonel Díaz Rogel, que se abrió una carpeta de investigación en torno a las adquisiciones irregulares de terrenos, lo que incluye tanto a Zavala como a otros exfuncionarios.
Las carpetas de investigación, fueron integradas por el entonces consejero jurídico del gobierno estatal y hoy fiscal general, Édgar Antonio Maldonado, quien en conferencia de prensa en enero del 2025 pidió a los exfuncionarios la devolución de estos mismos predios.
En su momento, Sandra Anaya, respondió “Lo del llamado fue como un llamado a misa, la verdad es que no me siento aludida, yo los compré de manera regular. ”
La salida de Mirna Zavala de la Secretaría de Hacienda y las investigaciones abiertas sobre los excesos de varios exfuncionarios continúan generando controversia, la falta de avances deja la sensación de que un pacto tácito de impunidad desde Palacio Nacional podría persistir para no transparentar la muy cuestionada administración de Cuauhtémoc Blanco.
América Jiménez Molina, extitular de la Secretaría de la Contraloría en la administración de Cuauhtémoc, ya se amparó ante el Juzgado Quinto de Distrito para evitar ser detenida. ¿Será que ahora sí la Fiscalía Anticorrupción servirá de algo? ¿O continuará el pacto tácito?




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