Cuando la juventud opina con argumentos
Cuernavaca 2027: ¿Guayaba para los guayabos?
Por: Manuel Alejandro Juárez Parra
Aún a dos años de la elección intermedia —donde se definirán diputaciones locales y presidencias municipales en Morelos—, ya se percibe en el ambiente político estatal un temprano y acelerado destape de posibles aspirantes a la alcaldía de Cuernavaca. Lo interesante es que en la contienda de 2024 no ocurrió nada similar; fue un proceso ajustado a sus tiempos, sin anuncios anticipados de esta magnitud. ¿A qué se debe esto?
Como elección intermedia, Cuernavaca parece estarse considerando como el trampolín hacia la gubernatura: un cargo que otorgue capital político a quien resulte electo. Esto ha generado una participación urgente y poco meditada. Suenan muchos nombres, pero claro: solo un contendiente por partido limita el campo de acción y, al mismo tiempo, abre espacio a contiendas internas sobre quién debería representar a cada fuerza política.
Un PAN que busca defender su bastión y un Morena con múltiples perfiles —encabezando además el gobierno estatal— pero que aún no consolida su fuerza en la capital. Principalmente estos dos movimientos han sido el centro del debate.
Muchas opciones, un solo espacio: he ahí el peligro.
El problema radica en que algunos no buscan gobernar Cuernavaca por vocación, sino como medio para un fin externo. Eso abre la puerta a que lleguen personas sin vínculo real con la ciudad. Gobernar un lugar al que uno se siente ajeno es no sentir la tierra que se pisa; en pocas palabras, es un desentendimiento total del deber de un buen gobierno.
Además, la tensión sobre quién será el abanderado se empieza a colar en cada mesa consejera de los partidos —unos con más unidad y consenso que otros—. Esta elección se peleará como una “pre-gubernatura”, y es muy probable que entre los candidatos veamos a quien aspire —o incluso llegue— a la gubernatura.
En cuanto a diputaciones, el incremento de 20 a 30 curules flexibiliza el proceso. Mientras en ese ámbito hay más espacios con menos propuestas, en la contienda por la alcaldía de Cuernavaca ocurre lo contrario: muchas propuestas para un campo de acción reducido. Hasta ahora, solo dos partidos o coaliciones parecen competir realmente. Así de irreverente.
Ya han empezado a surgir consignas como “guayaba para los guayabos”, en reacción a aspirantes recién destapados que han tenido poca o nula presencia en la ciudad. Se les cuestiona incluso si cumplen con el requisito de residencia, lo que ha alimentado la crítica ciudadana.
El debate apenas comienza.
Como ciudadanos, debemos optar por la opción que de verdad se muestre afín, más por hechos que por palabras. Porque discursos mesiánicos y promesas huecas sobran en un pueblo que no siempre es tomado en serio. Es nuestra responsabilidad evaluar cada propuesta, ejercer un voto crítico, y apostar por quien tenga cercanía, trabajo y compromiso real con Cuernavaca… y todo lo que representa.




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