Por: Alfredo Soberanes
“LA JUSTA MEDIANÍA” DEL TAL ANDY
* De un común denominador social y político, se pasó a los excesos e incongruencias del poder.
* La carta de Andy no solo carece de humildad, sino que propició que lo estrictamente banal, develara en lo moral; no es cuestión de gastos, sino de significados.
Luego de “extenuantes jornadas de trabajo”, un viaje a Japón donde se pagaron 7 mil 500 pesos por noche con desayuno incluido, no solo es muy merecido y necesario, sino que según el secretario de Organización de Morena, Andrés Manuel López Beltrán, mejor conocido hoy, mañana y para siempre como Andy, representa “la justa medianía”, en un país donde el salario mínimo es de doscientos ochenta pesos diarios y promedia unos 8 mil pesos mensuales ¡Vaya incongruencia!
Los cálculos de Andy, hijo del expresidente, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), sobre el efecto de su viaje a Japón, no solo desataron el escrutinio entre la sociedad, clase política y medios de comunicación, sobre lo políticamente correcto, sino que pasaron de un común denominador convencional en lo social y político, a los excesos e incongruencias del poder, en un movimiento que presume humildad y sencillez. ¿Dónde está la austeridad?
La reciente carta de justificación de López Beltrán, donde se victimiza acusando una campaña de desprestigio promovida desde sectores conservadores, en la que se amarra el dedo de posibles investigaciones, atacando a periodistas (como lo hacía su padre), y se enorgullece de contar con principios, valores y humildad (aunque en los hechos demuestra lo contrario), no cumplió su cometido. La carta de Andy no solo carece de humildad, sino que propició que lo estrictamente banal, develara en lo moral; no es cuestión de gastos, sino de significados.
Aquí no solo es el autoproclamado heredero del movimiento morenista de la 4T, Andy López Beltrán, siendo exhibido por sus excesos, sino una hipotética marca emblemática de honestidad en el poder, que presumía ser diferente a los gobernantes del pasado. En eso defecó el tal Andy.
Sumando a lo anterior y a pesar de su corta carrera política, es de resaltar que, López Beltrán, ya perdió unas elecciones en Durango, las cuales coordinó desde el inicio, y como olvidar cuando el junior y nuevo rico cuatroteista, en una muy inteligente declaración, reclamó airadamente a los medios de comunicación, que ya no lo llamen “Andy”, porque con ello demeritan su identidad como hijo de AMLO.
Lo cierto es que… La justa medianía intelectual de López Beltrán, puso en serios aprietos al Morenismo ahora vestido de Prada, mientras Andy sueña que sus “adversarios”, lo mandaron a espiar y a acosarlo (porque representa el legado de su padre), la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, le dio un “bofetadón” al presuntuoso secretario de Organización de Morena, al tiempo de aleccionarlo en una Mañanera del Pueblo, donde le recordó que el poder se debe ejercer con humildad.
¡Gracias por su confianza!
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