Por Ray Cárdenas
¿Qué significó lo ocurrido esta pasada semana en México?
El artero asesinato de dos colaboradores directos de la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, ocurrió en plena hora de la mañanera, con una anticipación quirúrgica y una preparación operativa digna de cualquier película de Tom Cruise. Como si fuera una “Misión Imposible”, aquí los estaban venadeando, entiéndase: los estaban cazando.
Y es que el temple de Omar García Harfuch, al informarle a la presidenta lo que estaba ocurriendo en ese momento, fue definitivo. Actuó con una entereza que muchos políticos no han tenido. Sabía que había que decir las cosas como son, le doliera a quien le doliera, y se raspara quien se raspara. Fue una realidad.
¿Cuál es el mensaje?
Lo que llama la atención es el mensaje detrás del ataque. Por un lado, el aviso a Clara Brugada fue muy claro: “Estamos más cerca de lo que te puedas imaginar.” Por otro, la hora y el lugar del asesinato —en plena mañana, en la Ciudad de México, en una avenida principal— contradicen los discursos sobre seguridad. No fue de noche ni de madrugada. Fue un crimen a plena luz del día.
Todo tiene un mensaje, y el medio a través del cual se difunde dice muchas cosas.
¿Cuál de todos los móviles cree usted?
No debemos olvidar que la era Brugada no cuenta con las simpatías de la presidenta. Y hay que decirlo: ser jefa de gobierno no significa ser presidenciable. Porque desde ahora lo digo, la carrera presidencial será entre varones: Luis Donaldo, Andrés Manuel y Omar. Ellos serán los tres mosqueteros en la búsqueda de la presidencia del 2030.
¿Qué dijo la fiscal de la Ciudad de México?
Bueno, lo que podía decir. La verdad es que el partido no puede. La presidenta es su hermana, y al final, Morena, en todas sus tonalidades, está involucrada en todo lo que ocurre en este país —para bien o para mal— desde la óptica de Claudia.
Y Trump…
Trump nos sigue mostrando los dientes. Desde su óptica, México sigue siendo lo que el “güero” diga.
A final de cuentas, tenemos una gran responsabilidad este 1 de junio. Elegimos ministros, jueces y magistrados. Le pido un gran favor: vote.
Primero, por quien le haya dado la cara de manera honesta.
Segundo, por quien no tenga pasado político ni padrinos.
Y tercero —la más importante—, por aquellos que no estén montados en la soberbia, creyendo que se sacaron la rifa del tigre. Porque si hacen bien las cosas, es su obligación. Y si las hacen mal, ¿para qué diablos se metieron?
Así están las cosas en este mágico México, donde nada es lo que parece. Pero, afortunadamente, ya están en las averiguaciones correspondientes.




Dejar un comentario