Dra. Estefanía Malo Nivón*
En esta ocasión quiero platicarles que hace un tiempo me encontraba en una cena sentada con oftalmólogos de distintas edades, uno de ellos, había sido maestro en la UAEM durante el tiempo que fui estudiante de medicina. El doctor había realizado la especialidad de oftalmología a principios de la década de 1970 en Centro Médico Nacional siglo XXI, cuando se realizaba la cirugía intracapsular de catarata en nuestro país y llegó el primer microscopio para cirugía ocular, a pesar de yo saber la evolución de las técnicas de cirugía de catarata; de la extracción intracapsular a la extracapsular y finalmente a la facoemulsificación, que es la técnica más realizada en la actualidad; me puso a reflexionar sobre los avances del último siglo.
A mediados del siglo pasado, los pacientes operados de catarata por intracapsular debían ser hospitalizados, se les colocaba sonda urinaria y se les depilaban las pestañas, para posteriormente continuar acostados boca arriba durante una semana. Pudiendo o no colocarles lente intraocular en muchas ocasiones. Lo que conllevaba a un pobre pronóstico para recuperación de la visión.
La extracción extracapsular de catarata que se desarrolló después permitió implantar un lente intraocular en una posición más efectiva. Y es una cirugía que aún realizamos hoy en día, aunque se reserva para cataratas muy avanzadas. La facoemulsficación fue desarrollada por el Dr Kelman a finales de la década de1960, perfeccionada y adoptada en nuestro país muchos años más tarde.
La catarata es una de las principales causas de discapacidad visual, se debe a la opacidad que se forma en una lente natural de nuestro ojo, llamada cristalino, es parte del envejecimiento natural de nuestro organismo y por fortuna es una de las causas de ceguera reversibles. En la actualidad es posible extraer está catarata en fragmentos pequeñitos obtenidos mediante ultrasonido a través de incisiones menores a 3 mm, finalmente esto nos permite colocar un lente que se desdobla dentro de ojo, está técnica se conoce como facoemulsificación. La tasa de complicaciones es baja en manos expertas, por lo que la recuperación de la visión es casi inmediata. En años recientes se han ido incorporando al mercado nuevos lentes intraoculares, como lentes tóricos (corrigen astigmatismo), lentes de foco extendido (mejoran la visión intermedia y lejana) y lentes multifocales (corrigen la visión cercana y lejana). Lo que nos permite individualizar cada tratamiento, de acuerdo con las necesidades de nuestro paciente.
La historia del primer lente intraocular data de la segunda guerra mundial, donde el Dr Ridley observó que los pilotos que tenían trauma ocular podían tolerar bien pedazos de plástico (polimetil metacrilato o PMMA) sin causarles inflamación en el ojo.
Como conclusión, gracias a los avances tecnológicos no es necesario esperar hasta tener una baja visual severa para realizarse una cirugía de catarata con colocación de lente intraocular, está puede realizarse de manera efectiva y oportuna, permitiendo obtener una pronta rehabilitación visual y una mejor calidad de vida.
*Oftalmóloga con alta especialidad en córnea y cirugía refractiva / estefi.malo@gmail.com




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