Alejandro Gertz Manero, fiscal General de la República (FGR), informó que, a dos semanas de que las autoridades federales tomaron control del Rancho Izaguirre, situado en Teuchitlán, Jalisco, no se ha hallado evidencia que confirme que el inmueble funcionara como un crematorio clandestino.
Durante la conferencia matutina presidida por Claudia Sheinbaum Pardo, el fiscal precisó que las investigaciones hasta el momento sugieren que el rancho operaba como un centro para el reclutamiento, capacitación y actividades del crimen organizado.
“El proceso de investigación avanza de manera significativa. Realizamos análisis sobre el terreno, así como sobre los materiales de construcción y los componentes geológicos para detectar posibles indicios de cremación, pero no se encontraron rastros que lo confirmaran”, comentó Gertz Manero.
Aunque no se han encontrado pruebas de que el rancho haya servido como crematorio clandestino, el fiscal destacó que se solicitará una confirmación adicional a través de laboratorios de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), para asegurar la veracidad de los hallazgos.
Además, se encontró que algunos restos humanos presentaban signos de haber sido sometidos a cremación, aunque estaban fragmentados y dispersos en pequeños cuencos. “Estos restos no parecen pertenecer a un solo cuerpo, y en algunos casos muestran señales claras de haber sido incinerados”, detalló el fiscal.
La información que ha orientado la investigación proviene de las declaraciones de 15 personas detenidas por otros crímenes relacionados con el crimen organizado. Entre los detenidos se encuentran el líder de la célula, arrestado en la Ciudad de México, y dos individuos más que fueron capturados en Zacatecas y Jalisco, respectivamente.
El fiscal adelantó que en los próximos días se dará a conocer más información sobre el caso, incluida la documentación obtenida por los peritos de la FGR, a través de una conferencia con los medios de comunicación.




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