Integrantes de colectivos de personas buscadoras expresaron su inconformidad este jueves por la ausencia del fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, durante una visita al rancho Izaguirre, ubicado en Teuchitlán, Jalisco. Los miembros de los colectivos denunciaron que manipularon evidencias relacionadas con el lugar, que afirman fue utilizado como centro de adiestramiento y exterminio del crimen organizado, fueron eliminadas.
Antes de medio día, los padres y madres que buscan a sus seres queridos llegaron al rancho con la intención de reunirse con el fiscal, pero este no se presentó. Ante la negativa de las autoridades de permitirles el acceso, los activistas decidieron romper el cerco de seguridad y caminar por una brecha para ingresar al inmueble. Una vez dentro, mostraron a más de 60 periodistas los hallazgos realizados a principios de mes, incluidos hornos crematorios, restos humanos y objetos personales, que según afirman, pertenecían a personas que presuntamente fueron retenidas por grupos del crimen organizado.
A solicitud del fiscal, las autoridades de la Fiscalía de Jalisco permitieron el ingreso de periodistas y activistas al inmueble, que había sido asegurado previamente, y donde se encontraron restos humanos y hornos crematorios. Sin embargo, los visitantes señalaron que no hubo una explicación oficial sobre los hallazgos ni sobre las modificaciones que se habrían realizado en el sitio.
El recorrido en el rancho Izaguirre, que duró aproximadamente cuatro horas, terminó con la presencia de otras autoridades, como miembros de la Fiscalía de Jalisco y de la Comisión Estatal de Búsqueda. A pesar de la presencia de los funcionarios, no se ofreció información sobre los hallazgos ni sobre las acciones que se tomarán en el caso. A las 15:30 horas, el inmueble fue desalojado, mientras que un grupo de mujeres exigía justicia, recordando la desaparición de sus familiares y pidiendo respuestas sobre los hechos ocurridos en el rancho.




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