Arte y videojuegos. Parte I
Por Juan Beltrán X: @bardonauta
Ya pasaron casi dos años desde que se levantó la pandemia por el COVID-19, y algunos ya tienen esos recuerdos del enclaustramiento como si hubiera sido hace mucho tiempo. Déjeme hacerle una pregunta: ¿recuerda cómo socializaba durante esos meses?
El uso de las aplicaciones de videollamada aumentó drásticamente durante el encierro, pero, en menor medida, mucha gente también se adentró en la industria de los videojuegos como un escape al azote social que provocó el SARS-CoV-2.
Muchas personas tuvieron que dejar sus actividades debido a dicha pandemia, pero también hubo algunas que hicieron uso de la tecnología del gaming para seguir sus pasiones en el mundo virtual que ciertas Ips ofrecen, dando ejemplo de que siempre hay formas de desarrollarse en las artes, aunque estas no siempre
sean las tradicionales.
Esta es la historia de Sam, Mark y Pinny: dos actores y una directora de documentales que, como a miles de personas, la pandemia sacó de su realidad.
Para evitar el triste encierro, abrazaron nuevas aficiones; una de ellas fue Grand Theft Auto Online, el multijugador del afamado y multiporteado Grand Theft Auto V. Se trata de un sandbox—género llamado así porque básicamente puedes hacer todo lo que se te ocurra—, punto clave para el desarrollo de nuestra historia.
En una de las tardes caóticas de Sam y Mark, luego de ir al casino y enfrascarse en tiroteos virtuales, escapaban de la policía por los alrededores de Vinewood— versión digital de Hollywood en el juego—y se escondieron en un anfiteatro.
Rápidamente surgió en ellos una gran duda: “¿Podemos montar una obra aquí?”. Sam inmediatamente llamó a su pareja, Pinny, quien es creadora de documentales, para pedir ayuda y organizar el montaje virtual de Hamlet. Pinny enseguida creó una cuenta de GTA Online y comenzaron a organizar un casting para encontrar actores y presentar el clásico de Shakespeare dentro del juego.
Todo este proceso, que se extendió durante un par de años—e incluso después de que terminara la pandemia—, quedó plasmado en Grand Theft Hamlet, un documental enteramente filmado dentro del motor de juego de GTA Online, que retrata la gran pasión con la que dos actores siguieron haciendo lo que aman,incluso enfrentando como obstáculo una contingencia sanitaria mundial. Puede ver esta original película en la plataforma Mubi; se la recomiendo encarecidamente.
Y esta historia nos deja una conclusión que puede llegar a romper paradigmas, demostrando que el arte puede adoptar cualquier soporte para desarrollarse: un videojuego puede ser para el teatro o el cine lo que un lienzo es para una pintura.




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