La renuncia de Marco Antonio Cantú Cuevas como coordinador estatal del IMSS-Bienestar confirmó la existencia de una red de corrupción al interior de la Secretaría y los servicios de salud en Morelos, sobre la cual se ofrecieron detalles en la edición número 69 de la revista #EnResumen.
Es suficiente señalar que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) observó que durante el año 2019, la administración del entonces secretario de Salud, Marco Antonio Cantú Cuevas, pagó doscientos seis millones de pesos por la compra de medicamentos y materiales de curación, sin embargo, no se tiene registro de haber recibido dichos productos.
De acuerdo con la ASF, al año siguiente, el gobierno de Morelos no pudo comprobar el destino de cincuenta y dos millones ochocientos mil pesos destinados nuevamente a la compra de medicamentos, esta vez en el marco del programa entre el extinto Insabi y la Secretaría de Salud, que tenía como objetivo atender a la población sin acceso a seguridad social.
Esta red de corrupción heredada por la administración de Cuauhtémoc Blanco sigue operando bajo la gestión del nuevo secretario, Mario Ocampo Ocampo, quien ha solapado diversas irregularidades en el organismo denominado Servicios de Salud Morelos, que está a cargo de la doctora Jacqueline Hernández Ruíz, quien asumió el cargo el 1 de octubre de 2024, sucediendo a Héctor Barón Olivares.
De acuerdo con el oficio SSM/DG/173/2024, se informa a la comisaría pública de los servicios de salud que, durante el proceso de entrega-recepción entre estos funcionarios, Barón Olivares no proporcionó información sobre el estado del almacén general, ni sobre el avance de las auditorías realizadas por la ASF o el Congreso del Estado de Morelos. Tampoco se detalló la situación de los contratos, convenios, licitaciones ni los recursos financieros del organismo.
La Secretaría de Salud de Morelos tiene conocimiento de estas irregularidades desde el 17 de diciembre; sin embargo, en el paquete de denuncias anunciado por la Contraloría Estatal y la Consejería Jurídica no se incluye ninguna relacionada con los recursos destinados al sector salud.
Uso abusivo de la función pública
Bajo el argumento de homologar el aguinaldo de los trabajadores adscritos al Gobierno del Estado, es decir, un equivalente a noventa días de sueldo en lugar de cuarenta, la Dirección General, a cargo de Jaqueline Hernández Ruíz, la Dirección de Administración y la Encargada de Despacho de la Subdirección de Recursos Humanos autorizaron un bono de fin de año, con montos de ciento dos mil novecientos cincuenta y seis pesos, ciento nueve mil setecientos veintiún pesosy ciento catorce mil ochocientos noventa y dos pesos, respectivamente. Esta prestación se extendería a los directores de área, jefes de departamento y jefes jurisdiccionales.
A pesar de que el bono aún no ha sido pagado debido a una insuficiencia presupuestal, ya se han realizado todas las acciones necesarias para su pago en la Subdirección de Recursos Humanos.
Cabe señalar que las funcionarias mencionadas no han entregado las dos dotaciones completas de vestuario y equipo para todo el personal federalizado, homologado, regularizado y formalizado de Servicios de Salud de Morelos. Argumentaron que no cuentan con el presupuesto suficiente, a pesar de que en el Programa Anual de Adquisiciones se estableció un presupuesto autorizado de veintisiete millones ochocientos noventa y tres mil trescientos catorce pesos, aunque solo se destinaron ocho millones quinientos cuarenta y dos mil quinientos cincuenta y dos pesos.





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