Por Ray Cárdenas

Estamos en un proceso de transición en el estado de Morelos, donde muchos ayuntamientos han renovado sus gobiernos municipales. Sin embargo, no a todos les ha ido bien. En el caso de la capital del estado, Cuernavaca, la confianza de la ciudadanía ha sido refrendada en su mayoría a través de un ejercicio democrático liderado por José Luis Urióstegui Salgado.

Por otro lado, hay situaciones donde las cosas no pintan tan bien. En Jiutepec, parece que el escenario no es el que se esperaba. El relevo de Morena en este municipio, como parte de la alternancia política, ha dejado mucho que desear. A pesar de ello, el alcalde entrante, Éder Rodríguez, no se rinde y asume con firmeza la responsabilidad que le fue conferida por el voto popular en esta zona, una de las más densamente pobladas del estado.

En Xochitepec, Chalo Flores se ha destacado como “el más morenista de los priistas” del estado. Ha logrado congeniar bien con la gobernadora, quien ha demostrado ser comprensiva y solidaria con los funcionarios a su alrededor. No obstante, habrá que esperar para ver si en algún momento Flores se decide a declararse abiertamente morenista, pues de priista, al parecer, ya no le queda nada.

En Temixco, la alternancia también ha llegado, pero parece que el electorado ha optado más por el cambio de rostros que por la capacidad de gestión. La toma de decisiones basada en afectos o compromisos personales ha dificultado el avance del municipio. Este patrón se repite en otros lugares: el clamor de “ya no queremos a los mismos” no siempre asegura una mejor gestión pública.

En la zona conurbada de Cuernavaca, la realidad sigue siendo complicada. Los nuevos gobiernos deben enfrentar deudas, laudos laborales, obras inconclusas y, sobre todo, la presión de una ciudadanía que exige resultados inmediatos, sin comprender que los procesos requieren tiempo, recursos y planeación.

Así están las cosas en un estado donde “ningún chile embona”, como dice el dicho. Donde, si se trabaja, las críticas no faltan porque “las calles se ven mal”. Y donde, si no se trabaja, se pide paciencia porque “están aprendiendo”. Mientras tanto, seguimos esperando que alguien se anime a poner orden, incluso en temas tan básicos como el transporte público, ese sistema de rutas que sigue operando a su antojo sin que las autoridades tomen cartas en el asunto.

Volvemos la próxima, si antes no se descompone el escenario político o alguna ruta de las que hacen lo que quieren.

Dejar un comentario

Noticia Anterior
Noticia Siguiente

© 2024 EnresumenMX (Todos los Derechos Reservados)