Retos y oportunidades para 2025
Omar Arizmendi Hernández
X: @om_arh22
El 2025 se perfila como un año crucial para México y Morelos. A nivel federal, Claudia Sheinbaum enfrenta el reto de consolidar la Cuarta Transformación que inició Andrés Manuel López Obrador, atendiendo las crisis de seguridad y rezagos históricos en el combate a la pobreza. Mientras tanto, Margarita González Saravia, como gobernadora de Morelos, lidia con los desafíos propios de un estado que ha padecido décadas de violencia, corrupción y abandono institucional. A pesar de los desafíos, ambas lideresas han dado señales claras de que tienen la capacidad y voluntad para enfrentar estos problemas con determinación y resultados palpables.
En materia de seguridad, tanto el gobierno federal como el estatal tienen una tarea titánica. La delincuencia organizada sigue siendo una amenaza persistente, especialmente en estados donde el tejido social ha sido gravemente afectado. Por lo que se ha comenzado a aplicar estrategias más integrales que combinan inteligencia policial, fortalecimiento de las instituciones judiciales y programas sociales para prevenir el delito. También la coordinación con las fuerzas federales, estatales y municipales, así como reforzar la proximidad con las comunidades, es fundamental para recuperar la confianza ciudadana.
En el ámbito de la desigualdad y la pobreza se requieren políticas que no solo busquen redistribuir recursos, sino también generar oportunidades de desarrollo sostenible. Sheinbaum ha impulsado programas de bienestar que empiezan a mostrar impacto en sectores vulnerables, y se espera que en 2025 se refuercen estas iniciativas con mayor cobertura y recursos. En Morelos, González Saravia enfrenta el reto de revitalizar la economía local, afectada por la pandemia y la violencia, mediante apoyos al sector agrícola, al turismo y a las microempresas, sectores clave en la entidad.
Sin embargo, es justo reconocer que el tiempo no siempre juega a favor de las políticas públicas. En este contexto, lo que distingue a ambas mandatarias es su compromiso palpable por escuchar a las comunidades y actuar con una visión de largo plazo. Aunque los retos son monumentales, se percibe una voluntad política que ha comenzado a rendir frutos, algo que dista mucho de la indiferencia o la improvisación que caracterizó a gobiernos neoliberales.
El 2025 será un año de grandes pruebas. Pero también puede ser el momento en que México y Morelos consoliden un nuevo camino hacia la justicia social, la paz y el desarrollo. Tanto la presidenta Claudia Sheinbaum como la Gobernadora Margarita González Saravia han demostrado que tienen las herramientas para lograrlo; ahora corresponde a sus equipos y a la ciudadanía acompañarlas en este proceso, porque la transformación ya se empieza a notar.
No está de más decir que esto es a título personal.




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