Jesús Sedano Hernández

Comunicador y Promotor Cultural

A lo largo de la historia se escribe, entre 1200 y 1226, se construyó a modo de portal una casita con paja, en su interior se colocó un pesebre, acerco dos animales: un buey y un asno. También invito a la gente del lugar a escenificar a los pastores, quienes en vivo escenificaban la adoración del Niño Jesús. María, José, el buey, el burrito y los pastores. 

 Después los seres vivos fueron sustituidos por figuras, Giovanni Bernardones, conocido como San Francisco de Asís, tuvo la iniciativa de instalar la primera representación en una cueva cercana a Greccio, poblado entre Roma y la Ciudad de Asís, en Italia. Entre En el siglo XIII, por el año 1335 los dominicos milaneses, añadieron a los reyes de oriente.  En susinicios, solo los templos construían los llamados belenes para celebrar la Navidad, luego empezaron las familias a reproducir los nacimientos en sus hogares en un ambiente más familiar.

 En México no hay fecha exacta de cuando inicio esta tradición, en el siglo XVI se encontró pinturas, retablos con escenas de la Natividad, la Adoración de los pastores y Reyes Magos. 

En el siglo XVIII el uso de los belenes, donde el misterio ya se colocaba, es decir María, José, Ángel, el buey, la mulita y los tres reyes magos. Más adelante se incorpora a los animales con su gran diversidad y los pastores se representan con oficios artesanales, del campo, del hogar y demás actividades. 

Las figuras eran de cera o madera, solo los rostros y las extremidades se esculpían, las imágenes se vestían con ropa de telas finas cosidas y bordadas por las monjas. Hay figuras que fueron de marfil, barro estofado o de plata.

En México, los belenes jugaron un papel relevante para evangelizar a los nativos; además los habitantes fueron adiestrados para elaborar las figuras. Familias artesanas mexicanas hasta la fecha siguen con la tradición de elaborar las figuras religiosas entre las que destacan: Michoacán; Metepec, Estado de México; Puebla; Guerrero; Tlaquepaque, Jalisco. Figuras elaboradas en barro, madera, cerámica, hoja de palma, tallado en hueso, entre otros materiales. 

Costumbre donde la familia se involucra, se une para la convivencia de nuestra Navidad mexicana, llamado Nacimiento; también, nombrado Belén o Pesebre. 

Todos en algún momento de nuestra vida, hemos participado en la colocación de un nacimiento, sin perder detalle, lo que ha permitido la costumbre de seguir con esta tradición que alegra estas fechas. 

El toque pintoresco y artesanal donde los elementos propios de nuestra cultura los hace ser una obra de arte. 

En nuestros pueblos con herencia católica los nacimientos ahora podemos admirarlos en las iglesias, hogares, en instituciones, en plazas y centros comerciales. En su mayoría, han pasado de familia en familia. Resaltó, figuras que por más de un siglo dan esencia y nos permiten conservar está tradición artesanal.

Dejar un comentario

Noticia Anterior
Noticia Siguiente

© 2024 EnresumenMX (Todos los Derechos Reservados)