AMARGO FIN DE AÑO
Domitilo Evangelista Díaz
Las escenas que se hicieron virales más allá de nuestro estado e incluso país, de vecinos del poblado de Ocoxaltepec, municipio de Ocuituco, exigiéndole cuentas al edil saliente, Juan Jesús Anzurez Garcia, quien fue amarrado a una columna, es solo una pequeña muestra de lo que ocurre hoy en Morelos.
Días antes, en el aún Pueblo Mágico de Tepoztlán, vecinos de al menos cinco barrios, también evidenciaron la corrupción del edil David Demeza Barragán y otros funcionarios, en cuanto a varias obras públicas realizadas de manera irregular y a sobre precio.
Pero aún, los cierres de calles son ya una normalidad en nuestro estado. En Jiutepec, por ejemplo, bloquear el Paseo Cuauhnáhuac, es algo por demás regular, al igual que en Cuernavaca bloquear calles principales por diversas causas, sobre todo la falta de suministro de agua potable en las viviendas.
Ante ello vale preguntarse ¿quién hace política en Morelos? ¿Quién previene este tipo de conflictos sociales?
En nuestra Máxima Casa de Estudios, como cada año, está la advertencia del corrupto y eterno líder sindical, Mario Cortés Montes, de emprender acciones que lastimen a la ciudadanía para exigir el pago del aguinaldo a sus afiliados al Sindicato Independiente de Trabajadores Académicos de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (Sitauaem).
Y en la mayor parte de los ayuntamientos, la falta de pago a proveedores es algo común además de que, al parecer, varios ediles heredarán cuantiosas demandas laborales por falta de pago de salarios y de finiquito a personal sobre todo de confianza.
En el gobierno estatal, salvo honrosas excepciones por gestiones ante el gobierno federal, el común denominador es la falta de recursos, que provocan que los compromisos de la propia gobernadora no se cumplan.
Todas las situaciones anteriores, bajo un contexto de crisis política, de falta de empleo y de una de las más terribles crisis de inseguridad de la historia reciente de nuestro estado.
Así está concluyendo Morelos este 2024.
La gobernadora Margarita González Saravia, hizo acto de presencia en el municipio de Ocuituco para comprometerse a concluir diversas obras públicas. Sin embargo, no ha sido visible su mano o la del equipo que la acompaña, en los demás problemas que aquejan a la mayoría de los ayuntamientos en el estado de Morelos.
Es cierto que todos estos conflictos no fueron provocados por el actual gobierno estatal, sin embargo, el solucionarlos en gran parte les corresponderá.
Y un buen inicio es romper con la impunidad que hay en cada cambio de administración, sea estatal o en las instancias municipales.
Hoy pese a la dificil situación que vive el estado, las cada vez más apremiantes necesidades por atender y la incapacidad de los diferentes gobiernos para hacerles frente, parece que no tendrá consecuencias.
En el gobierno del estado, por ejemplo, la corrupta administración encabezada por Cuauhtémoc Blanco Bravo, no dejó en beneficio de los morelenses alguna obra de infraestructura, ningún plan o programa exitoso de gobierno y si al contrario: abundaron los casos de corrupción, tráfico de influencias, nepotismo, negocios desde los espacios de poder, nulo desarrollo económico, una grave crisis de inseguridad, y hasta en la especialidad de quién disque gobernaba se falló: recibió un equipo profesional de fútbol jugando en Morelos y ni eso pudo conservar.
¿Y qué ocurrirá ante todo ello? Todo indica que NADA. Que prevalecerá la IMPUNIDAD y se confirmará la COMPLICIDAD entre el gobierno saliente y el entrante, lo cuál es una burla para los morelenses y un muy mal inicio del gobierno encabezado por Margarita González Saravia.
¿Lo mismo ocurrirá en los Ayuntamientos?
En Cuautla por ejemplo, el bocazas, mitómano, traicionero y corrupto presidente municipal Rodrigo Arredondo López, debería ser llamado a cuentas por los cuantiosos negocios que hizo desde su cargo, por la profunda crisis de inseguridad y el nulo desarrollo en que deja a las tres veces Heroica ciudad. Pero no, al concluir su mandato ya lo espera la dirección general de los Conalep en Morelos.
Así es, Arredondo López en lugar de que rinda cuentas, recibirá como premio incorporarse al gobierno estatal. ¿A cuántos cuestionados y perdedores ediles más, sumará a su gobierno González Saravia?
Allegados a la propia gobernadora, comentan que la instrucción es no investigar a fondo ni auditar a los funcionarios de la administración estatal anterior, sino al contrario, tratar de atemperar y cuadrar sus desfalcos.
Ojalá el tiempo y los propios funcionarios nos desmientan y podamos ver culpables tras las rejas por haber llevado al estado a una involución de muchos años y por dejar en números negativos la mayor parte de los indicadores de productividad y desarrollo del estado.
ESPUELAZOS
PIEL DURA: dicen que el flamante titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Miguel Ángel Urrutia Lozano, ha dicho a quien lo quiera escuchar y a quien no también, qué poco le importan las críticas a su trabajo con nulos resultados, que él trae “la piel muy dura”. Ojalá alguien le diga al flamante funcionario que Morelos no necesita a una Tortuga Ninja con doble caparazón, sino a un responsable de la seguridad pública que dé resultados, que prevenga delitos y que ayude a los morelenses a vivir en paz. Hasta ahora, lo único cierto, es que a Urrutia Lozano le ha quedado enorme el cargo para el cual fue contratado y cada vez empeora más la situación. ¿Será que Urrutia Lozano es tan “de piel dura” como incapaz e incompetente para brindar seguridad a los morelenses? Hasta ahora todo indica que si.
CINICO: el presidente municipal de Cuernavaca José Luis Uriostegui Salgado, hizo un evento de tercer informe al tamaño de su ego, lleno de mentiras y enumeró logros que solamente él ve. Tal vez lo peor de su mensaje en su tercer informe, es que a tres años de gobierno municipal, sigue culpando de la falta de resultados en Cuernavaca a la anterior administración municipal (de la cual fue parte importante, al igual que varios de sus allegados) y la falta de apoyo del entonces gobernador Cuauhtémoc Blanco Bravo. Hoy Uriostegui Salgado y su mafioso gobierno municipal, tienen a Cuernavaca en su peor momento: con una grave inseguridad, llena de basura en la mayoría de sus calles, con obras públicas inconclusas y mal hechas, con una enorme corrupción en cada una de sus áreas, con manifestaciones y bloqueos en las calles por falta de agua potable en varias colonias.





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